Kylian Mbappé está construyendo una de las carreras mundialistas más impresionantes que haya visto el fútbol. El delantero francés volvió a aparecer en el momento indicado en el estreno de Francia ante Senegal y, con un doblete, elevó su cuenta personal a 14 goles en Copas del Mundo. Una cifra brutal si se considera que la alcanzó en apenas 15 partidos disputados.
Los números son todavía más impactantes cuando se analizan en detalle. Según las estadísticas acumuladashasta el Mundial 2026, publicadas por Lucho Reyes, Mbappé necesitó solo 1.308 minutos para marcar esos 14 tantos, lo que equivale a un promedio de un gol cada 87 minutos. Es decir, prácticamente una anotación por partido completo.
La comparación con las otras leyendas de la Copa del Mundo deja en evidencia la magnitud de su rendimiento. Miroslav Klose, máximo goleador histórico con 16 tantos, necesitó 24 partidos para alcanzar su registro. Ronaldo Nazário llegó a 15 goles en 19 encuentros y Lionel Messi cerró su carrera mundialista con 13 conquistas en 26 presentaciones. Mbappé, en cambio, ya está a la altura de los más grandes cuando todavía tiene varios años por delante.
El atacante del Real Madrid igualó a Gerd Müller en el tercer puesto de la tabla histórica y quedó a solo un gol de Ronaldo y a dos de Klose. Considerando que Francia recién disputó su primer partido del torneo, el récord absoluto parece estar más amenazado que nunca.
Además, el encuentro frente a Senegal tuvo un valor adicional para el capitán francés. Su doblete le permitió transformarse en el máximo goleador de la historia de la selección de Francia y también consolidarse como el máximo artillero francés en los Mundiales.
A los 27 años, Mbappé ya ganó un Mundial, disputó otra final en la que anotó un histórico hat-trick y ahora persigue una marca que durante décadas pareció inalcanzable. Si mantiene su actual promedio goleador, la pregunta ya no parece ser si romperá el récord de Klose, sino cuándo lo hará.