Destrucción de asientos, provocación de fuego en las tribunas, enfrentamientos de desadaptados con guardias y fuerza policial y una serie de hechos lamentables que empañaron y pusieron en peligro a los verdaderos hinchas del cuadro universitario ese fue el cuadro final de un debut lamentablemente de la U en la primera fecha del campeonato. Por los parlantes se anunció en reiteradas ocasiones que los desaforados y delincuentes que se dedicaron a destruir antes, durante y después del compromiso ante Audax estaban siendo identificados por las cámaras de seguridad.
Terminado el cotejo Universidad de Chile anunció de inmediato que presentará querellas en contra de al menos cuatro detenidos por daños en el contexto de ley de violencia en los estadios y en contra de todas las personas que sean identificadas por el sistema biométrico. Por ahora sólo cuatro. Una vez más la directiva universitaria apelando a una reacción en vez de prevenir con una acción.
Sin embargo el club podría enfrentar una penalización mayor y que afectaría al sector de la galería sur del recinto ñuñoíno. Un tema que deberá ser analizado por el Tribunal de Disciplina de la ANFP. Los azules ya se presentaban a este partido inaugural del torneo 2026 con un castigo a cuestas que fue ampliamente criticado por un sector de la barra que no sólo amenazó con atentar contra el espectáculo sino que además cumplió su objetivo a vista y paciencia de todos.
Todo indica que aquí no hay castigo que valga, no surten efecto y son aplicados en un sector de público que no acepta ley ni normas, porque su defensa a sus intereses pasa por encima de aquellos que sí quieren ver un partido del club de sus amores. Se visten de defensores y derechos del “pueblo azul” pero sus actos de ayer solo espantaron y horrorizaron a muchos que fueron a ver un partido de fútbol, algunos incluso por primera vez con sus hijos pequeños.