Rompiendo una tradición centenaria de tolerancia y presidencia de la política, el mandatario estadounidense Donald Trump vetó a la delegación iraní para asistir al sorteo del Mundial 2026 programado para diciembre en Washington. Según el portavoz de la federación, Amir-Mehdi Alawi, Estados Unidos ha denegado a sus directivos la entrada en el país para asistir a la ceremonia donde se decidirán los grupos. Los afectados son nueve personalidades, entre los que se encuentran su presidente, Mehdi Taj y el seleccionador Amir Ghalenoei.
Esto sería sólo el primer paso de las dificultades que tendrían los iraníes para disputar el Mundial el próximo año. Desde ya se entiende que la prohibición se extenderá a hinchas y periodistas. Ante esto, la FFI está haciendo gestiones para jugar sus partidos en las sedes de Canadá y México.
Se ha pedido al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de supuestas excelentes relaciones con Trump, que medie para lograr que los iraníes puedan participar en el Mundial sin acosos no vetos. Hace pocos días el mismo presidente de Estados Unidos había dicho que estudiaba modificar las sedes de Seattle y San Francisco, dominadas por los Demócratas, porque, según Trump "Presentaban problemas de seguridad". A esta amenaza salió al cruce el presidente de la Concacaf y vicepresidente de la FIFA Víctor Montagliani, quien descartó la posbilidad: "Esto es un torneo FIFA y nosotros tomamos las decisiones. Nosotros elegimos las ciudades".
Pese a no tener relaciones diplomáticas desde la Revolución Islámica en 1979, en Estados Unidos viven más de dos millones de iraníes. Su selección clasificó al Mundial 2026 al ganar invicto el grupo preliminar E sobre Ubezkistán, Turkmenistán y Hong Kong. Luego en la tercera fase obtuvo el pase directo a la Copa al ganar el Grupo A sobre Uzbekiztán, Emiratos Árabes, Qatar, Kirguistán y Corea del Norte. Ha participado en seis mundiales desde su primera clasifiación a Argentina 1978.