La cercanía entre Donald Trump y Gianni Infantino podría dar un salto histórico. Según reveló el New York Post, el presidente de Estados Unidos está impulsando la candidatura del mandamás de la FIFA para convertirse en el próximo secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cargo que quedará vacante tras la salida de António Guterres al término de su mandato.
De acuerdo con una fuente cercana a Trump citada por el medio estadounidense, Infantino "es respetado por todos en el mundo" y "tiene una habilidad especial para unir a la gente", argumentos que explicarían el respaldo del mandatario norteamericano al dirigente suizo de 56 años.
La relación entre ambos se fortaleció durante la organización del Mundial 2026 disputado en Estados Unidos, Canadá y México. Durante el torneo, Trump tuvo una presencia constante en los principales eventos organizados por la FIFA, incluida la final que España ganó ante Argentina. Esa sintonía ya había quedado en evidencia meses antes, cuando Infantino le entregó al presidente estadounidense el primer Premio de la Paz de la FIFA.
Sin embargo, esa cercanía también estuvo rodeada de polémica. Uno de los episodios más discutidos del Mundial ocurrió tras la expulsión del delantero estadounidense Folarin Balogun frente a Bosnia. El atacante debía perderse el duelo de octavos de final ante Bélgica, pero la FIFA terminó suspendiendo la sanción después de que Trump conversara directamente con Infantino para pedir una revisión del caso.
Aunque el presidente estadounidense aseguró posteriormente que "no le dije qué hacer" y sostuvo que la ausencia de Balogun habría sido "una mancha" para el torneo, el caso generó críticas desde distintos sectores del fútbol internacional, donde se cuestionó la independencia de las decisiones disciplinarias de la FIFA y la creciente influencia política sobre el organismo.
Ahora, ese vínculo vuelve a quedar en el centro de la escena con la posibilidad de que Infantino dé el salto a la diplomacia internacional. No obstante, el camino está lejos de ser sencillo. El próximo secretario general de la ONU debe ser recomendado por el Consejo de Seguridad —donde cualquiera de los cinco miembros permanentes puede ejercer su derecho a veto— y luego recibir la aprobación de la Asamblea General.
Entre los nombres que también aparecen como candidatos figura el argentino Rafael Grossi, actual director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), quien ya manifestó públicamente su intención de liderar una profunda reforma del organismo multilateral. Mientras tanto, el inesperado respaldo de Trump instala a Gianni Infantino como uno de los nombres que promete dar que hablar en la sucesión de Guterres.