La antesala del Mundial 2026 quedó sacudida por una publicación de The New York Times que vuelve a instalar a Conmebol en el centro de un escándalo de corrupción. El periódico estadounidense publicó una extensa investigación del periodista Tariq Panja en la que se acusa al presidente del organismo sudamericano, Alejandro Domínguez, de haber recibido millonarios pagos provenientes de dinero recuperado tras el FIFA Gate de 2015.
Según el reportaje, existe una denuncia presentada ante el comité de ética de FIFA por un denunciante que asegura tener conocimiento directo de los hechos. La acusación sostiene que Domínguez y otro alto funcionario de Conmebol habrían recibido más de cinco millones de dólares desde fondos recuperados por la confederación luego de las investigaciones por corrupción que remecieron al fútbol mundial hace más de una década.
El artículo agrega que altos dirigentes de FIFA conocen esta denuncia desde hace más de un año, aunque el estado actual de la investigación permanece bajo absoluta reserva. Además, The New York Times cuestiona la falta de transparencia en el funcionamiento del comité de ética del ente rector del fútbol mundial durante la administración de Gianni Infantino. “Muchas veces mantienen las denuncias ahí y nadie sabe qué harán”, señaló Miguel Maduro, ex encargado de gobernanza de FIFA, en declaraciones recogidas por el medio estadounidense.
La publicación golpea directamente la imagen que Alejandro Domínguez había construido desde su llegada al poder en 2016, precisamente tras la caída de varios dirigentes sudamericanos involucrados en el FIFA Gate. El paraguayo asumió prometiendo limpiar la estructura de Conmebol y recuperar dinero perdido por actos de corrupción. De hecho, el reportaje recuerda que en 2020 el propio dirigente aseguró que los fondos recuperados serían devueltos “al fútbol”.
El caso revive uno de los mayores escándalos en la historia del deporte mundial. La investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos destapó más de 150 millones de dólares en sobornos y coimas ligados a derechos comerciales, contratos televisivos y elecciones dentro del fútbol internacional, involucrando a dirigentes de Conmebol y Concacaf.
La situación también genera presión sobre FIFA y Gianni Infantino, considerando la cercanía política entre ambos dirigentes. Domínguez es actualmente uno de los ocho vicepresidentes del organismo y uno de los hombres más poderosos del fútbol mundial. Incluso, el artículo recuerda que Conmebol fue la primera confederación en respaldar públicamente la continuidad de Infantino antes de que oficializara su intención de buscar un nuevo mandato.