Universidad de Chile llegó a Rancagua con una misión clara: capitalizar el empate de Colo Colo ante Palestino y la goleada sufrida por Universidad Católica para sacar ventajas en la lucha por el Chile 2. Y el equipo de Fernando Gago no desaprovechó la oportunidad. Con una contundente victoria por 4-1 sobre Everton, los azules quedaron a siete puntos del líder del campeonato y ampliaron a seis unidades su diferencia sobre los cruzados, precisamente su próximo rival.
La U venía de golear por 6-0 a Ñublense y necesitaba demostrar que aquella actuación no había sido un episodio aislado. Gago repitió la formación titular y encontró una respuesta prácticamente idéntica, especialmente en el funcionamiento ofensivo. Las bandas volvieron a ser determinantes, con Maximiliano Guerrero como gran figura y Eduardo Vargas como principal beneficiado de la profundidad que consiguió el equipo.
La sociedad entre ambos fue decisiva durante el primer tiempo. A los 31 minutos, Guerrero desbordó por derecha y encontró a Vargas para abrir el marcador. La fórmula se repitió antes del descanso, cuando otro centro del extremo terminó con una nueva definición del delantero, que estableció el 2-0 y encaminó una victoria que comenzaba a tomar forma.
Everton tuvo dificultades para contener los ataques por los costados. Guerrero encontró espacios constantemente por derecha, mientras que Marcelo Morales e Ignacio Vásquez también ofrecieron alternativas por izquierda. Charles Aránguiz sostuvo la circulación en el mediocampo y Agustín Arce aportó movilidad entre líneas, en una estructura que comienza a entregar resultados concretos.
En el segundo tiempo, la U mantuvo el control y aumentó la diferencia con un cabezazo de Agustín Arce, nuevamente después de un centro de Guerrero. Everton consiguió descontar mediante Cristián Palacios, pero la reacción fue inmediatamente neutralizada por Eduardo Vargas, quien completó su triplete para establecer el definitivo 4-1.
Guerrero cerró una actuación sobresaliente con cuatro asistencias, precisamente en la jornada en que fue reconocido por alcanzar los 100 partidos con la camiseta azul. Su rendimiento fue una de las claves de un encuentro en el que Universidad de Chile volvió a encontrar ventajas por las bandas y consiguió traducirlas en goles.
Fernando Gago parece haber encontrado el equipo. Después de una temporada marcada por cambios de nombres y ajustes en el funcionamiento, el entrenador argentino repitió su oncena y consiguió dos goleadas consecutivas, con diez goles a favor y apenas uno en contra. La conexión entre sus jugadores ofensivos, la profundidad de los carrileros y la contundencia de Vargas explican buena parte de esta recuperación.
El resultado adquiere todavía más importancia por lo ocurrido con sus rivales directos. Colo Colo dejó escapar dos puntos ante Palestino y Universidad Católica sufrió una dura goleada, resultados que la U aprovechó para recortar la distancia con los albos y ampliar su ventaja sobre los cruzados. En una fecha que podía modificar las diferencias en la parte alta, los azules fueron los grandes beneficiados.
Ahora el calendario pone frente a frente a dos de los protagonistas de la lucha por la clasificación a la Copa Libertadores. El próximo domingo, Universidad de Chile visitará a Católica en el Claro Arena, con la posibilidad de aumentar todavía más la distancia sobre su clásico rival.
La U llegará con diez goles en sus últimos dos partidos, un Eduardo Vargas que viene de convertir tres veces y un Maximiliano Guerrero que atraviesa uno de sus mejores momentos. Gago encontró una formación que responde y ahora tendrá que demostrarlo en el Clásico Universitario, un partido que puede marcar buena parte de la definición del Chile 2.