Darío Osorio consiguió el salto que buscaba. Después de consolidarse en Dinamarca, el chileno aterrizó en Crystal Palace para afrontar el desafío más importante de su carrera y probarse en la Premier League. El problema es que llegar a Inglaterra será apenas la primera batalla.
Porque la competencia es enorme. Considerando a los futbolistas que pueden actuar por las bandas o detrás del centrodelantero, Osorio se encuentra con otros siete jugadores para pelear por dos posiciones: Yeremy Pino, Dwight McNeil, Ismaïla Sarr, Evann Guessand, Zavier Gozo, Jesurun Rak-Sakyi y Matheus França.
Y varios llegan con cartel. Sarr aparece tasado en 45 millones de euros, Pino en 30 millones, Guessand en 25 millones y McNeil en 18 millones. Osorio, con una valoración de 15 millones, entra a una pelea donde no solamente encontrará cantidad, sino también futbolistas de enorme inversión y experiencia.
Sin embargo, el momento en que aterriza el chileno puede jugar a su favor. Crystal Palace comenzó mal la Premier League bajo el mando de Pierre Sage. Perdió 2-0 ante Everton en su estreno y posteriormente cayó goleado por 4-1 frente al Manchester City. Dos partidos, dos derrotas, un gol convertido y seis recibidos.
Sage, por lo tanto, todavía está buscando respuestas. En esas primeras dos jornadas ya utilizó a varias de sus piezas ofensivas: Yeremy Pino suma 103 minutos, Evann Guessand 54 y Zavier Gozo apenas 22. Incluso las alternativas para jugar como centrodelantero han ido rotando: Eddie Nketiah acumula 123 minutos y Jørgen Strand Larsen 90.
A eso se agrega un problema importante. Jean-Philippe Mateta está lesionado. Según informó Sky Sports, el delantero francés sufrió una lesión en los isquiotibiales y estará varias semanas fuera de las canchas. Su ausencia no convierte directamente a Osorio en centrodelantero, pero sí reduce las alternativas ofensivas de Sage y puede obligarlo a mover piezas durante las próximas fechas.
Ahí aparece una pequeña ventana para el chileno. Osorio tendrá siete competidores directos y parte desde atrás por una razón evidente: acaba de llegar y necesita adaptarse a un fútbol completamente diferente. Pero tampoco aterriza en un equipo funcionando a la perfección donde resulte imposible tocar la formación. Palace perdió sus dos primeros partidos y su entrenador necesita encontrar soluciones rápidamente.
Por eso las primeras semanas pueden resultar decisivas. Si Sage comienza a mover el tablero después del mal arranque y de la lesión de Mateta, Osorio podría tener oportunidades mucho antes de lo esperado. Después dependerá exclusivamente de él aprovecharlas.
La pelea es durísima: siete rivales para dos puestos. Pero el mal comienzo del Palace y una ofensiva todavía en construcción también pueden transformarse en la primera gran oportunidad de Darío Osorio en la Premier League.