Una situación difícil de explicar golpea al vóleibol chileno justo cuando la disciplina vive días de protagonismo por la realización del Mundial Femenino Sub 17. El mismo día en que fue presentado el avance del nuevo Centro Olímpico de Excelencia FIVB, el Serviu Metropolitano decidió terminar anticipadamente el comodato de los terrenos donde se construye el recinto.
Todo ocurrió este martes 11 de agosto. Durante el mediodía, el presidente de la Federación de Vóleibol, Jorge Pino, y el timonel del Comité Olímpico de Chile, Miguel Ángel Mujica, encabezaron una ceremonia para mostrar las obras del moderno complejo ubicado en Avenida Lo Errázuriz, en Cerrillos.
La actividad contó con representantes de la Federación Internacional de Vóleibol y de la Confederación Sudamericana, además de figuras como los primos Grimalt. El motivo daba para celebrar: el proyecto ya presenta cerca de un 70% de avance y apunta a convertirse en uno de los principales centros de desarrollo de la disciplina en nuestro país.
Sin embargo, apenas unas horas después el escenario cambió por completo. Según reveló La Tercera, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo envió un oficio comunicando el término anticipado del comodato de los terrenos donde actualmente se ejecutan las obras.
El documento, firmado por el director del Serviu Metropolitano, Roberto Acosta Kerum, determina la restitución de tres inmuebles ubicados en la Población Parque Cerrillos que habían sido entregados al Comité Olímpico de Chile por un plazo de cinco años.
Los terrenos fueron cedidos originalmente para desarrollar proyectos de infraestructura relacionados con los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Santiago 2023. Algunas de esas obras, entre ellas el recinto destinado al vóleibol, no alcanzaron a estar terminadas para el megaevento y continuaron posteriormente como parte del legado deportivo.
El Serviu, sin embargo, apunta a incumplimientos en las condiciones establecidas en el contrato. El acuerdo determinaba que los terrenos debían utilizarse exclusivamente para los proyectos vinculados a Santiago 2023 y prohibía, entre otras cosas, cederlos a terceros o utilizarlos para actividades con fines de lucro.
La decisión causó sorpresa en el Comité Olímpico, especialmente porque, de acuerdo con la información publicada, fue el propio Estado el que en su momento solicitó al organismo hacerse cargo del proyecto. Además, la construcción se realiza con recursos públicos y sufrió diferentes retrasos burocráticos que impidieron que estuviera terminada para los Juegos Panamericanos.