En medio de los constantes y vacíos rumores que lo vinculan a la banca de la Selección Chilena, Manuel Pellegrini volvió a referirse al tema y ratificó que, en el presente, no hay ninguna posibilidad real de asumir el desafío, poniendo el foco en su actual etapa en Europa.
“He tenido la fortuna de estar 26 años fuera de Chile y siempre he tenido la oportunidad de trabajar. Ha sido una carrera larga. Siempre estoy pendiente de lo que ocurre allá. Con Arturo Salah estuve tentado de volver. En el futuro, como usted dice, si se está pasando por un mal momento ojalá se pueda mejorar”, señaló, reconociendo su vínculo con el país, pero sin abrir una puerta inmediata.
El técnico fue más claro aún al referirse a cualquier opción concreta en el corto plazo. “No es un tema que pueda analizar ahora. Tengo contrato hasta junio del 2027. Se ha hecho un trabajo colectivo importante. En Chile hay una directiva que termina contrato en noviembre. Hablar de futuro es muy difícil para mí. El presente ahora es Betis y me enfoco en llegar a lo más alto esta temporada en la Europa League y la Liga”, afirmó, descartando cualquier tipo de negociación o evaluación en curso.
Finalmente, Pellegrini dejó en evidencia que, si bien dirigir a la Roja puede ser una opción en el largo plazo, hoy no está ligada a la contingencia actual del fútbol chileno. “No quiero relacionar mi llegada a Chile con cosas que sucedan en el país. Cuando sucedan veremos lo que pase. Ahora mi preocupación es Betis. Me queda un año de contrato. Me gustaría dirigir a mi país si hay un proyecto serio. Dirigir un Mundial y una Copa América son atractivos. Pero ese interés no está relacionado con la realidad. Sería una audacia mía comentar sobre ese tema”, cerró.
Así, más que instalar una posibilidad, Pellegrini vuelve a enfriar el escenario: no hay conversaciones, no hay análisis en curso y cualquier opción de verlo en la Roja queda, por ahora, en un plano completamente futuro.