Universidad Católica puede respirar. Puede festejar, incluso. Porque durante largos pasajes de su visita a La Plata estuvo contra las cuerdas, mostró muy poco del equipo que sorprendió durante la fase de grupos y Estudiantes tuvo oportunidades suficientes para dejar la llave cuesta arriba. Pero los cruzados tienen a Fernando Zampedri.
El comienzo fue una pesadilla para el equipo de Daniel Garnero. Apenas a los 3 minutos, Joaquín Tobio Burgos aprovechó un rebote y marcó el 1-0 para Estudiantes, que desde ahí tomó el control del partido y obligó a la UC a jugar incómoda, lejos del arco defendido por Fernando Muslera.
Para peor, a los 8 minutos Zampedri recibió tarjeta amarilla por una fuerte infracción y quedó automáticamente suspendido para la revancha en Santiago. Una baja enorme pensando en la definición de la serie y que condicionó al delantero durante buena parte del encuentro.
Católica prácticamente no inquietó durante el primer tiempo. Su primera aproximación recién llegó a los 33', con un centro de Justo Giani que Zampedri conectó por sobre el travesaño. Muy poco para un equipo que había construido una gran campaña continental y que terminó agradeciendo llegar al descanso solamente 1-0 abajo.
La historia tampoco cambió demasiado en el complemento. Estudiantes tuvo el segundo a los 49', cuando Fabricio Pérez desperdició una ocasión increíble frente al arco, y durante varios minutos siguió dando la sensación de estar mucho más cerca de aumentar que la UC de empatar.
Pero a Católica nunca se la puede dar por muerta mientras Zampedri esté en cancha. A los 79 minutos, el goleador apareció fuera del área y sacó un remate que, con algo de fortuna, terminó en el fondo del arco de Muslera. Gol cruzado, 1-1 y un premio enorme para un equipo que había hecho poco para encontrarlo.
El empate vale oro. Católica no jugó bien, sufrió en Argentina y estuvo durante buena parte de la noche a merced de Estudiantes, pero sobrevivió. Regresará a Santiago con la serie completamente abierta y con la posibilidad de definir en casa el paso a los cuartos de final.
Eso sí, el punto dejó una cuenta cara. Zampedri no podrá disputar la revancha por acumulación de amarillas y Cristián Cuevas también quedó suspendido tras recibir una tarjeta en el segundo tiempo.
Problemas que Garnero tendrá que resolver después. Por ahora, Católica puede festejar haber salido viva de La Plata. Porque cuando parecía que regresaba a Chile con las manos vacías, apareció el de siempre. Zampedri nunca falla.