El FC Barcelona vivió una noche amarga en el estadio Metropolitano, donde quedó eliminado de la Champions League frente al Atlético de Madrid en un partido marcado por alguna que otra polémica arbitral. Aunque no pudo estar en cancha por lesión, Raphinha dijo presente para apoyar a sus compañeros y terminó siendo protagonista fuera del terreno de juego.
El duelo estuvo cargado de decisiones controvertidas, pero apegadas al reglamento, incluyendo una tarjeta roja directa para Eric García y dos penales reclamados por el conjunto visitante que no fueron sancionados. Un escenario que encendió los ánimos en el plantel dirigido por Hansi Flick.
Tras el pitazo final, Raphinha no escondió su molestia y disparó con todo en zona mixta. “Para mí fue un partido robado. No solo eso, creo que el arbitraje tuvo muchos problemas. Es increíble las decisiones que tomaron. El Atlético hizo no sé cuántas faltas y el árbitro no les mostró tarjeta amarilla”, lanzó el brasileño.
El atacante fue más allá en su análisis y dejó entrever una sensación de perjuicio sistemático. “Lo que realmente quiero entender es su miedo a que el Barcelona llegue a ganar”, agregó, elevando el tono de sus críticas.
Finalmente, el jugador culé cerró con una reflexión sobre el desgaste que implican este tipo de situaciones. “Fue duro, especialmente cuando ves que tienes que poner el triple de esfuerzo para ganar el partido. Entiendo cometer un error en un partido, ¿pero en dos consecutivos?”, sentenció.