Racing Club inició gestiones para incorporar a Damián Pizarro bajo la modalidad de préstamo sin cargo. De acuerdo a lo informado por el periodista argentino Germán García Grova, el club trabaja junto a Udinese en una cesión sin costo fijo, con opción de compra incluida, y con una estructura salarial compartida entre ambas instituciones.
El principal obstáculo de la operación no estaría en el valor de la transferencia, sino en el contrato del jugador. Según datos del sitio especializado Capology, Pizarro percibe actualmente un salario anual de 740.000 euros, cifra que equivale a más de 823 millones de pesos chilenos. Esto se traduce en 14.231 euros semanales y cerca de 63 millones de pesos chilenos mensuales, números que quedan muy por encima del promedio del fútbol sudamericano.
En ese escenario, Racing no estaría en condiciones de asumir la totalidad de ese vínculo, por lo que la negociación contempla que el club argentino cubra solo una parte del sueldo, mientras que el resto seguiría siendo responsabilidad de Udinese. Esta estructura es habitual en préstamos de jugadores jóvenes que necesitan continuidad, pero cuyos contratos fueron firmados bajo estándares económicos europeos.
El delantero chileno jugó 26 minutos en lo que va de temporada y en Udine buscan un espacio que el club no le puede brindar tras su opaca salida del Le Havre. Para Pizarro el desafío será sumar minutos en una posición en la cancha que hoy ocupa Adrián Maravilla Martínez, la principal figura de la Academia y que firmó una claúsula de rescisión de 120 millones de euros la temporada anterior.