El Superclásico dejó en evidencia varios problemas en River Plate, pero ningún jugador quedó tan expuesto como Paulo Díaz. El zaguero chileno vivió una de sus noches más difíciles y la prensa argentina no tardó en señalarlo como uno de los responsables directos del tropiezo.
La Página Millonaria fue especialmente categórica en su evaluación, asegurando que el chileno “dio todas las ventajas habidas y por haber en el segundo tiempo”, describiendo su actuación como la de un defensor “desguarnecido, liviano, desordenado”, que no marcó ni relevó como el equipo necesitaba.
Desde Olé tampoco hubo contemplaciones. En su análisis individual afirmaron que Díaz “fue superado por Giménez en el duelo aéreo que derivó en el gol de Zeballos” y que luego “quedó clavado, sin intervención alguna”, destacando su incapacidad para reaccionar en jugadas decisivas.
TyC Sports elevó aún más el tono, señalando que “hace rato que su ciclo está más que cumplido” y que su presentación en el Superclásico fue “un partido espantoso, de los peores que ha jugado un futbolista de River en cancha de Boca”. Una frase que terminó de reflejar el impacto negativo que dejó su actuación.
Incluso ESPN Argentina apuntó al quiebre emocional del defensor en pleno desarrollo del encuentro, afirmando que “le erró al cálculo en el primer gol de Exequiel Zeballos” y que, desde ese momento, “el partido se le fue de las manos, perdió la cabeza y cometió hasta fallas infantiles”.
El diagnóstico transversal es contundente: Paulo Díaz no sólo tuvo un mal partido, sino que quedó en el centro de todas las críticas en uno de los escenarios más exigentes del fútbol argentino. Una noche que revive dudas sobre su presente y su rol dentro de un River que necesita respuestas inmediatas.