Foto: @todonoticias
A Paulo Silas (61) lo conocimos en 1987 jugando Copa Libertadores contra Colo Colo y Cobreloa con la camiseta de Sao Paulo. Volante ofensivo diestro, de gran técnica, que encaraba hacia el arco contrario y tenía gol. Fue elegido el mejor jugador del Mundial Juvenil 1986 jugado en la URSS, parte del plantel de Brasil en México 1986 titular en el Mundial Italia 1990 y después tuvo, entre muchos países donde jugó, un exitosos paso por San Lorenzo (1995). Ayer estuvo en el panel del Espn Argentina y dejó varias sentencias muy duras, para reflexionar.
Ante la pobreza de laterales que tiene su país en la actualidad su diagnóstico es desolador: "No tenemos buenos laterales porque nadie más quiere ser lateral; no da 'likes' cuando posan con el celular en redes sociales". Brasil siempre fue el país con los mejores laterales en ambas bandas. Silas, por ejemplo, compartió en Italia 90 con dos que serían titulares cómodos en el Brasil de hoy: Jorginho y Branco. Ni hablar Carlos Alberto, Cafú, Roberto Carlos, Nelinho, Junior, Maicon, Dani Alves, Cicinho, Marcelo...
Con la actuación de Brasil en el último Mundial su análisis no es menos desolador: "Mejor que salimos con Noruega, si no íbamos a salir con Argentina. Iba a ser aún peor. Ya nos ganaron allá en el Maracaná fue, ¿no? En la Copa América (2021)". Silas estuvo en la cancha cuando Argentina los eliminó en octavos en Italia 90 con el gol de Caniggia. Para él, Ancelotti debió irse apenas perdió el duelo contra Noruega.
El problema de fondo según Paulo Silas es la estructura del fútbol brasileño, demasiados extranjeros sin gran nivel que tapan a las jóvenes promesas. “Hoy el jugador no sabe ni quién es su ídolo. Juega en cualquier lugar. No tenemos diez y ni nueve, ¿hace cuánto tiempo?“ contó en el panel. Graficó con lo que ocurre en uno de los grandes del Brasileirao: “Gremio, un ejemplo solo. Tiene trece extranjeros, ninguno juega en la selección de su país como titular y están tapando los chicos que van a salir".
Al final tiró una sentencia durísima: "A Brasil le costará mucho volver a ser campeón mundial".