Imagen: El Espectador
La hinchada del Independiente de Medellín de Colombia tenía todo planificado para que el encuentro por Copa Libertadores ante los brasileños no se realizará de manera normal.
Es por eso que hicieron detonar mucha pirotecnia, lanzando fuertes cánticos contra la dirigencia e incluso entonando expresiones racistas buscando provocar la suspensión definitiva del encuentro.
Esto a raíz de la pobre campaña del equipo conocido como el “Poderoso” en el plano local y que a la vez repercute en su participación a nivel internacional.
Ante este clima de tensión y la amenaza de una invasión desde las tribunas, el árbitro venezolano Jesús Valenzuela decidió retirar a los jugadores del campo mientras se reforzaba la seguridad en el estadio.
De acuerdo con el reglamento de Conmebol, se deben esperar 20 minutos para evaluar si existen garantías para reanudar el compromiso, sin embargo los incidentes no cesaron y se determinó la evacuación del Atanasio Girardot. Será la propi Conmebol la determine que ocurrirá con el partido a futuro y las sanciones correspondientes al club local.