Un resultado engañoso para un partido sufrido. Palmeiras derrotó 3-1 a River Plate para meterse en la ronda de semifinales con abultado global de 5-2. Polémicas, pierna fuerte y un gol tempranero de la visita dieron vida a una de las buenas series mano a mano que dejó esta Copa Libertadores.
Ante todo pronóstico el Millonario arrancó pisando fuerte. Tras un par de insinuaciones del Verdao, Maxi Salas, ex Palestino, encontró en el área un buen centro de Juan Fernando Quintero para a los 8' anotar la apertura del marcador. Un gol que cambió todos los planes del compromiso generando espacios para un partido abiertísimo. Ambos se generaron chances claras en la primera mitad que terminó con los argentinos en ventaja.
En la segunda mitad apareció el poderío de los locales. Vitor Roque a los 51' sacó a relucir la chapa que lo llevó al Real Betis y al Barecelona un par de temporadas atrás, para convertirse en la gran figura de la serie. Tras varios cobros polémicos del uruguayo Andrés Matonte, el penal cobrado tras la infracción de Marcos Acuña encendió la llama de los reclamos argentinos. Poco el importó a José Manuel López que desde los doce pasos sentenció la serie. El propio "Flaco" anotó en el 90+4 el marcador definitivo que mete al verdao nuevamente en semifinales.
Paulo Díaz, castigadísimo por la prensa tras el choque de ida vio todo el partido desde la banca en un claro mensaje de que su titularidad puede estar en duda. Para Palmeiras la alegría total de colarse en su primera semifinal desde el 2023, otra vez con Abel Ferreira en el banco que apunta a su tercera Copa Libertadores de América.