Con 38 años y en su sexto Mundial, Lionel Messi volvió a demostrar que sigue escribiendo páginas únicas en la historia del fútbol. El capitán argentino firmó un triplete frente a Argelia y alcanzó los 16 goles en Copas del Mundo, igualando el récord histórico del alemán Miroslav Klose como máximo artillero de la competición.
La función comenzó temprano. A los 17 minutos, Messi tomó el balón en la frontal del área, aceleró entre rivales y sacó un zurdazo espectacular que se clavó en un ángulo. Un gol de colección, candidato desde ya a uno de los mejores del torneo, y que confirmó que el rosarino sigue siendo capaz de resolver partidos con una sola acción.
El segundo llegó a los 60'. Esta vez apareció el instinto del goleador. Tras un remate que el arquero no logró controlar, Messi estuvo atento para capturar el rebote y empujar el balón a la red, aumentando su cuenta personal y acercándose a una marca que parecía inalcanzable durante años.
La noche histórica se completó a los 76'. El argentino volvió a aparecer en el área para firmar su tercer tanto del encuentro y alcanzar los 16 goles mundialistas, cifra que lo coloca junto a Klose en la cima de los máximos goleadores de la historia de los Mundiales. Un nuevo récord para una carrera que parece no tener límites.
Y lo más llamativo es que la historia todavía no termina. Con varios partidos por delante en esta Copa del Mundo, Messi ya igualó la marca del alemán y quedó a un solo gol de transformarse en el máximo goleador absoluto en la historia de los Mundiales.