La discusión sobre las pruebas masivas pagadas para jóvenes futbolistas sumó un nuevo capítulo. Luego de que La Hora de King Kong revelara la realización de los denominados "TryOut" organizados por la empresa Btalentstar, cobrando $49.900 por participante bajo el patrocinio de Universidad de Chile, Universidad Católica, Audax Italiano y Unión Española, surgieron cuestionamientos respecto al trato recibido por las mujeres que participaron en estas jornadas.
Una apoderada se contactó con La Hora de King Kong para relatar la experiencia de su hija de 17 años en una actividad realizada el pasado 14 de junio en Viña del Mar. Según explica, la publicidad del evento señalaba que podían participar tanto hombres como mujeres y que existirían oportunidades vinculadas al fútbol femenino.
"Mi hija practica fútbol desde hace tiempo y sueña con llegar a jugar profesionalmente. Cuando vimos esta oportunidad ofrecida por la empresa Btalent, nos interesamos de inmediato, especialmente porque la publicidad indicaba que también podían participar mujeres y que existirían equipos o veedores vinculados al fútbol femenino", señala el correo enviado al medio.
Sin embargo, la realidad habría sido muy distinta a la prometida. De acuerdo con el relato, únicamente dos jugadoras se presentaron para la categoría femenina y no existían observadores especializados ni representantes de instituciones vinculadas al desarrollo de mujeres futbolistas.
"Nuestra sorpresa fue grande al llegar al evento y descubrir que solamente mi hija y otra joven se habían inscrito para la categoría femenina. Más preocupante aún fue constatar que no había veedores ni representantes de equipos femeninos presentes", agrega la denuncia.
El caso abre una interrogante evidente. Si la organización promovía una instancia para futbolistas mujeres, ¿existía realmente una estructura de captación femenina detrás del evento? Y si no la había, ¿qué posibilidades concretas tenían las participantes de ser observadas por clubes o instituciones del fútbol profesional?
La polémica se suma a las dudas ya planteadas respecto al modelo de negocio detrás de los TryOut. En su investigación, La Hora de King Kong cuestionó el cobro de casi 50 mil pesos por participar y los porcentajes de éxito difundidos por la empresa, que asegura que un 25% de los participantes termina firmando con un club, una cifra que parece difícil de sostener considerando la realidad de las divisiones inferiores del fútbol chileno.
Ahora el debate incorpora un nuevo elemento: la transparencia respecto a las oportunidades ofrecidas a las mujeres. Porque una cosa es cobrar por una evaluación deportiva y otra muy distinta es generar expectativas de acceso al fútbol femenino profesional sin que existan observadores o estructuras visibles que respalden esa promesa.
Para las familias que invierten dinero persiguiendo el sueño de una carrera deportiva para sus hijos e hijas, la pregunta es tan simple como incómoda: ¿qué fue exactamente lo que se les vendió?