El caso que durante años mantuvo bajo la lupa al Manchester City llegó a un punto decisivo. La comisión independiente encargada de analizar las acusaciones de la Premier League declaró culpable al conjunto inglés de los 115 cargos relacionados con graves infracciones a las normas financieras, abriendo ahora el capítulo más esperado del proceso: la definición de la sanción.
De acuerdo con la resolución conocida este martes, las irregularidades se extendieron durante nueve temporadas y contemplaron la utilización de contratos y acuerdos comerciales ficticios con distintos socios del club. Según estableció la comisión, estos mecanismos permitieron inflar artificialmente los ingresos y reducir los costos registrados por la institución.
El fallo sostiene que las operaciones involucradas permitieron alterar las cuentas del Manchester City en más de 900 millones de libras esterlinas durante el período investigado. Parte de esos recursos habría sido financiada por Abu Dhabi United Group Investment & Development Ltd (ADUG), sociedad propietaria del club.
La comisión determinó además que el City presentó cuentas que no reflejaban su verdadera situación financiera y que, producto de estas operaciones, consiguió aparentar el cumplimiento de las regulaciones económicas tanto de la Premier League como de la UEFA.
Según las conclusiones del organismo, de haberse declarado correctamente todos los ingresos y gastos involucrados, el Manchester City habría superado por una cantidad considerable los límites establecidos por las normas de rentabilidad y sostenibilidad de la liga inglesa y por las regulaciones financieras de la UEFA.
El fallo también fue adverso para el club en materia de cooperación. La comisión confirmó tres de los cuatro incumplimientos que se le imputaban en este apartado y sostuvo que durante los cuatro años de investigación existieron acciones destinadas a obstaculizar el trabajo desarrollado por la Premier League.
Con la culpabilidad ya establecida, ahora comienza una segunda etapa que puede resultar todavía más relevante para el futuro deportivo del Manchester City. La sanción no fue incluida en esta resolución y deberá ser determinada en una audiencia posterior ante la misma comisión independiente.
La Premier League aseguró que pretende resolver el procedimiento, incluidas las eventuales apelaciones, “lo antes posible”. El Manchester City tiene hasta este viernes 2 de octubre para apelar las conclusiones conocidas este martes.
De esta manera, la incógnita ya no está puesta sobre la culpabilidad del club, sino sobre la magnitud del castigo que recibirá uno de los equipos dominantes del fútbol inglés durante la última década. La normativa permite diferentes tipos de sanciones y será la comisión la encargada de determinar cuál corresponde aplicar tras las infracciones que dio por acreditadas.