Foto: @OhigginsFC
Pese a las ausencias Sao Paulo fue el equipo que mostró más seguridad y convencimiento en su juego, O’Higgins le costaba hilvanar jugadas, donde la preocupación de la marca superó a la intención de generar jugadas de riesgo. El cuadro brasileño con el buen trabajo de Cauly, Santos y Ferreira se impuso a una tibia y casi inexistente presencia de Rabello y Leiva.
Las esporádicas apariciones de Paco González y Sarrafiore tampoco lograron inquietar la portería de Coronel. Primera etapa de mucho estudio y poca audacia para romper el hielo, que de verdad se empezaba a sentir en Rancagua.
Inicio del complemento y un saque lateral pivoteado por Castillo y Sarrafiore que estremeció el horizontal a los 30 segundos. No se terminaba de armar Sao Paulo y cinco minutos después Juan leiva rescata un despeje parcial que rebota en Gonzalo Tapia y el balón que golpea el poste derecho. Dos palos en 5 minutos y como que la tarde noche tenía una sensación de infortunio.
Los paulistas respondieron con una buena contra con pase a tres dedos a Tapia que remata a quemarropa de Carabalí para el lucimiento del ecuatoriano. La dinámica de jugo era un tobogán de emociones con llegadas de los Celestes por parte de Francisco González en dos ocasiones y que además incorporaron a Thiago Vecino como un segundo atacante de centro pero Sao Paulo estuvo sólido atrás y siempre atento para acertar una contra, que ya tenía a los centrales Garrido y Brizuela con amarilla. A falta de dos minutos Leiva recoge un rebote en el punto del penal y desvía, no había caso O’Higgins no podía y Sao Paulo no quería ganar.
Los Mineros deberán defender su posible clasificación en sus próximos partidos en carácter de visita.