Boca Juniors llegará golpeado a Rancagua. El cuadro argentino fue ampliamente superado por Deportivo Riestra y cayó por un contundente 3-0 en el arranque del Torneo Clausura, resultado que vuelve a instalar dudas sobre el verdadero nivel del equipo que este jueves defenderá el 1-0 conseguido en La Bombonera ante O'Higgins.
Es cierto que el técnico decidió dosificar el plantel pensando en la Copa Sudamericana y arrancó el encuentro con una formación alternativa. Sin embargo, el plan duró poco. Riestra golpeó a los seis minutos con un cabezazo de Braian Sánchez, aumentó la ventaja a los 22' gracias a Carlos Quintana y antes del descanso Alexander Díaz firmó el 3-0 que prácticamente liquidó el encuentro.
Con el partido completamente cuesta arriba, Boca no tuvo más remedio que mover el banco. Apenas comenzó el segundo tiempo ingresaron Sebastián Villa y Ángel Romero. Más tarde fue el turno de Miguel Merentiel y de otros habituales titulares, buscando una reacción que jamás llegó. El equipo siguió sin ideas, nunca encontró profundidad y terminó resignado a una derrota que incluso pudo ser más amplia.
Uno de los principales apuntados fue el arquero Álvaro Montero. El colombiano tuvo una actuación muy insegura y quedó comprometido en al menos dos de los tres goles. En el primero calculó mal un centro que terminó en el cabezazo de Braian Sánchez y, en el segundo, volvió a mostrar dudas en un balón detenido que Carlos Quintana aprovechó para marcar casi sin oposición. Una noche para el olvido del guardameta xeneize.
Todo esto alimenta la ilusión de O'Higgins. El equipo de Rancagua ya demostró en Buenos Aires que puede competir de igual a igual y solo cayó por la cuenta mínima. Ahora recibirá a un Boca golpeado anímicamente, con muchas dudas futbolísticas y que ni siquiera recurriendo a buena parte de sus titulares fue capaz de cambiar la historia frente a Deportivo Riestra.
Boca sigue siendo un gigante por su historia, pero el equipo actual está muy lejos de intimidar como en otras épocas. La llave continúa completamente abierta y el Capo de Provincia tiene razones de sobra para creer que la remontada es posible.