Gianni Infantino vivió una de las conferencias de prensa más incómodas de su gestión a pocas horas del inicio del Mundial 2026. El presidente de la FIFA debió responder por las múltiples controversias que han rodeado al torneo, especialmente las relacionadas con las políticas migratorias de Estados Unidos.
La situación que detonó el intercambio más duro fue la exclusión del árbitro somalí Omar Artan, quien fue deportado y perdió la posibilidad de participar en la Copa del Mundo. Consultado sobre el caso, Infantino reconoció que la FIFA no siempre logra resolver todos los problemas que aparecen en el camino.
"Fue una pena lo ocurrido con el árbitro de Somalia. Una vez más, no lo controlamos todo. Intentamos dialogar, hablamos. A veces también es bueno simplemente calmarse, relajarse, estar chill", afirmó el dirigente, en una frase que rápidamente se viralizó en redes sociales y medios de todo el mundo.
Lejos de terminar la polémica, sus palabras dieron paso a una pregunta aún más incómoda por parte de la BBC. El periodista recordó los problemas de visados, los cambios de planificación que debió realizar la selección de Irán y la exclusión de distintas personas vinculadas al torneo antes de lanzar la interrogante.
"Usted dice que la gente debe estar chill y relajarse, pero un árbitro top fue deportado, Irán tuvo que cambiar su base a México, problemas de visados. ¿Usted está avergonzado o acepta que perdió el control de su propio torneo aquí?", preguntó directamente.
Infantino respondió con firmeza y negó cualquier pérdida de control sobre la organización del Mundial. "Cuando digo 'tranquilos', no me refiero a quedarse quietos y no hacer nada, sino a que confíen en nosotros. Nuestro mundo es un mundo muy agresivo y la seguridad está por encima de todo. Hay que respetar las decisiones", sostuvo.
El presidente de la FIFA también defendió los límites de acción que tiene el organismo frente a las decisiones soberanas de los países anfitriones. "No somos los reyes del mundo que pueden gobernar sobre gobiernos y fuerzas policiales. Somos una organización con los medios que tenemos para hacer todo lo posible", señaló.
Incluso utilizó un ejemplo para reforzar su argumento. "En 2035 creo que la Copa Mundial Femenina se celebrará en el Reino Unido. ¿Le parecería normal que la FIFA dictara al Gobierno británico a quién dejar entrar en el país y a quién no? No lo sé, quizá a usted le parezca normal", retrucó.
Finalmente, Infantino insistió en que la FIFA ha intentado encontrar soluciones a cada uno de los inconvenientes surgidos en la previa del torneo. "Siempre intentamos que la situación sea lo más positiva posible y encontrar soluciones. A veces lo conseguimos, otras veces no", concluyó.
La conferencia dejó en evidencia el complejo escenario que rodea a la Copa del Mundo incluso antes de que ruede el balón. Un torneo que promete espectáculo dentro de la cancha, pero que sigue acumulando cuestionamientos fuera de ella.