Nicolás Córdova no se escondió después de la gris despedida de Chile en las Clasificatorias. El técnico interino de La Roja, que vio a su equipo igualar sin goles ante Uruguay en el Nacional castigado, salió a dar la cara con un discurso cargado de autocrítica, confianza en los nuevos y una advertencia: el problema del fútbol chileno no pasa por los nombres, sino por la estructura que lo sostiene.
Los nuevos y la audacia
“Cinco debutantes en esta fecha FIFA. Eso es crecer”, resumió Córdova. El entrenador defendió la apuesta de meter sangre fresca en un contexto adverso: “Quizás no jueguen perfecto en el estreno, pero dieron la talla. Esa es la valentía que necesitamos”.
Vigouroux, el arquero que llegó a pelear
El DT se detuvo en Lawrence Vigouroux, una de las figuras de la noche. Lo describió como un portero sólido, con continuidad en Inglaterra y un aporte real pensando en las próximas eliminatorias: “Su llegada aumenta la competencia y eso nos hace mejores como equipo”.
Brasil vs. Uruguay, dos libretos distintos
Córdova marcó diferencias claras: “Brasil te mata con la posesión y el último tercio; Uruguay va al frente con un ataque más directo”. Reconoció que el equipo llegó con más trabajo para enfrentar a los charrúas, pero lamentó no haber concretado las ocasiones: “Podríamos haber sacado más”.
Refundar, pero con cabeza
Consultado por la “refundación” del fútbol chileno, fue directo: “El problema no es de quién son los clubes, sino de cómo los regula la liga. En Inglaterra manda la Premier League, no cada equipo por separado”. Pidió que el desarrollo juvenil priorice formar jugadores y no solo ganar partidos: “Nuestros jóvenes necesitan jugar más en sus clubes para crecer de verdad”.
Coincidencias con Bielsa y la mirada al 2030
El entrenador recogió las palabras de Marcelo Bielsa: “Chile tiene 10 o 12 jugadores capaces de armar un equipo competitivo para cuatro años más”. Y sumó: “Tenemos talento, no deberíamos estar últimos en la tabla”.
Balance y aprendizaje
Córdova valoró la actitud de sus jugadores durante los nueve días de trabajo: “Se entregaron, entrenaron fuerte y mostraron compromiso”. Personalmente, reconoció que enfrentarse a técnicos como Ancelotti y Bielsa fue un hito en su carrera.
El cierre fue un llamado a la paciencia y a la visión de largo plazo: “Si queremos llegar al Mundial 2030, necesitamos tiempo, orden y un rumbo claro”.