Este lunes debería votarse en el Senado de Chile la nueva Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales que se viene tramitando desde el 2016. Después de un intento fallido en enero, quedó sexto en la tabla y no alcanzó la sesión, el proyecto debería ser visto por la sala. En aquella ocasión, el mismo día cuando debía votarse apareció una insólita carta firmada por presidentes de distintas federaciones (Karate, Andinismo, Básquetbol), rechazando la reforma “porque no habían sido escuchados”.
En esta ocasión el fútbol chileno no utilizó palos blancos para atacar la ley sino que pusieron todos los jugadores en la cancha encabezados por Pablo Milad enviando una carta titulada “SDAP: reforma profunda, participación mínima”. El día jueves La Hora de King Kong recibió la información que esta carta, articulada por el presidente de Universidad Católica Juan Tagle, se estaba gestando. Tagle, junto con Jorge Uauy de Palestino y Jorge Contador de Coquimbo, han sido los cabecillas de la ofensiva desesperada del fútbol profesional por detener la reforma que lleva casi una década y entre los tres publicaron otra carta el día miércoles 25 donde manifestaban todo tipo de críticas a la nueva ley, pero sus fundamentos eran fácilmente desmontables como lo hizo el senador Matías Walker en una réplica al día siguiente.
“Lo que originalmente buscaba perfeccionar el régimen de las SADP- dice la carta de hoy firmaba por Milad- con la indicación del Ejecutivo se convirtió en una iniciativa refundacional del deporte profesional chileno, que trasciende al fútbol, con implicancias mucho más de los objetivos del proyecto original (…) Tales como obligar a la ANFP a constituirse como S.A. y debilitar hasta el extremo la relación del fútbol profesional con las selecciones y la Federación”. Aquí queda al desnudo gran parte del temor de la ANFP y la explicación de la campaña del terror desatada: el miedo a perder el control las selecciones chilenas y seguir sacando dinero de ahí para repartirlo entre los clubes del consejo de presidentes.
En la carta se insiste que no han sido invitados a debatir y que quedaron al margen completamente de todo su trámite. Curioso, se dieron cuenta el último mes y medio que la reforma salía. Y otra curiosidad, la misma ANFP habla de escuchar y en la carta no aparecen los clubes de la Segunda Profesional, que también son parte de la estructura de nuestro fútbol. Que no se note tanto.