Una verdadera paliza. Inter Miami destrozó por 7-1 al CF Montreal en una noche que tuvo como protagonista absoluto a Lionel Messi. El argentino convirtió cuatro goles y lideró una goleada demoledora ante el equipo de Alexis Sánchez, quien comenzó el encuentro desde el banco de suplentes.
El conjunto de Miami tomó rápidamente el control del partido y abrió la cuenta a los 20 minutos. Casemiro ganó por arriba después de un tiro de esquina y venció a Thomas Gillier para establecer el 1-0. Montreal, sin embargo, consiguió reaccionar y Fabian Herbers encontró el empate a los 37'.
La igualdad duró muy poco. Messi apareció a los 40 minutos y puso nuevamente arriba al Inter Miami antes del descanso. Fue apenas el comienzo de una actuación extraordinaria del argentino, mientras Alexis continuaba esperando su oportunidad desde el banco.
En el complemento comenzó definitivamente el festival. Messi volvió a aparecer a los 52' para establecer el 3-1 después de una gran acción individual. Ocho minutos más tarde, el técnico Laurent Eullaffroy decidió enviar a Alexis a la cancha intentando encontrar alguna reacción en un Montreal que comenzaba a sufrir.
El chileno tuvo rápidamente participación y consiguió generar peligro cerca del área rival, pero el desarrollo del encuentro terminó transformándose en una pesadilla para los canadienses. Inter Miami tenía espacios y comenzó a aprovecharlos con una contundencia brutal.
Luis Suárez marcó el 4-1 a los 80 minutos y apenas tres minutos después Messi completó su triplete para colocar el quinto. Alexander Shaw se sumó a la fiesta a los 89' y convirtió el 6-1 ante un Montreal completamente entregado.
Pero faltaba uno más. Cuando se disputaban seis minutos de tiempo agregado, Messi volvió a aparecer para marcar su cuarto gol personal y sentenciar el definitivo 7-1, coronando una de sus grandes exhibiciones desde que llegó al fútbol estadounidense.
La noche que prometía un nuevo enfrentamiento entre dos históricos del fútbol sudamericano terminó convertida en una paliza. Messi hizo cuatro y se llevó todos los aplausos; Alexis ingresó durante el segundo tiempo y terminó sufriendo desde dentro de la cancha una humillación inolvidable para Montreal.