Marruecos sigue consolidándose como una de las selecciones más competitivas del fútbol internacional. En Boston, el cuadro dirigido por Mohamed Ouahbi venció por la cuenta mínima a Escocia gracias a un golazo de Ismael Saibari a los dos minutos de juego, suficiente para sumar tres puntos de enorme valor en la lucha por la clasificación.
El inicio fue un verdadero vendaval marroquí. Con Achraf Hakimi dominando la banda derecha, Brahim Díaz moviéndose con libertad entre líneas y El Khannouss generando constantes problemas, los africanos sometieron a los escoceses durante gran parte de la primera mitad. La apertura de la cuenta llegó tras una asistencia de Brahim y una notable definición de Saibari, quien ya suma dos goles en el torneo.
Lejos de conformarse, Marruecos generó varias ocasiones para ampliar la ventaja. Hakimi estuvo cerca del segundo, El Khannouss desperdició una clara oportunidad y Saibari incluso estrelló un remate en el poste al inicio del complemento. Sin embargo, la falta de eficacia mantuvo con vida a una Escocia que nunca logró sentirse cómoda, pero que encontró energías en el tramo final para empujar en busca del empate.
Los últimos minutos fueron de sufrimiento para los Leones del Atlas. Ben Doak aportó frescura desde el banco, McTominay tuvo la ocasión más peligrosa de los británicos y Lyndon Dykes rozó la igualdad con un cabezazo desviado. Aun así, el equipo africano resistió gracias a su orden defensivo y al liderazgo de jugadores como Hakimi, Ounahi y El Aynaoui.
Las estadísticas reflejaron el dominio marroquí: 61% de posesión, 570 pases completados y nueve remates contra apenas cinco de Escocia, que ni siquiera logró disparar entre los tres palos. Un triunfo trabajado que confirma que Marruecos dejó hace tiempo de ser una sorpresa. Tras alcanzar las semifinales en Qatar 2022, los Leones del Atlas continúan demostrando que pertenecen a la élite del fútbol mundial.