El nombre de Guillermo Maripán dejó por algunas horas la página deportiva para instalarse de lleno en tribunales. Un informe de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de la PDI lo vincula con la presunta difusión de imágenes íntimas de su expareja, Carmen Castillo, sin su consentimiento.
De acuerdo a los antecedentes conocidos, el defensor del Torino habría enviado a un portal de espectáculos material de carácter íntimo que le fue compartido en el marco de una relación privada. El registro, según la indagatoria, habría sido ofrecido como “primicia” tras el quiebre entre ambos.
Desde el punto de vista jurídico, los hechos podrían encuadrarse en el artículo 161 letra D del Código Penal, que sanciona la difusión de imágenes de carácter sexual sin autorización de la persona afectada. La pena asociada va desde 61 hasta 540 días de presidio, además de multas económicas. Dependiendo de cómo se acrediten los hechos y de eventuales agravantes, la sanción podría escalar.
El caso no solo abre un frente penal. También podría derivar en acciones civiles por daño moral, lo que implicaría un segundo proceso paralelo en busca de compensación económica.
Mientras en lo deportivo Maripán vive un buen presente en Italia y se mantiene en la órbita de la selección chilena, este flanco judicial amenaza con transformarse en el episodio más complejo de su carrera fuera de la cancha. La investigación sigue en curso y será la justicia la que determine si los antecedentes configuran delito o no.