Fue una mala jornada para el Pisa en el Arena Garibaldi de la ciudad. El Entella le propinó un contundente 4-1 a domicilio y lo relegó al sexto lugar de la Serie B de Italia. Pero la jornada aun fue peor para el seleccionado chileno Felipe Loyola quien vio desde el banco, por tercer partido consecutivo, el trabajo de sus compañeros.
El técnico Paolo Bianco no ha contado con el chileno desde que comenzó la temporada y Loyola apenas suma 74 minutos en cuatro partidos, todos en el debut contra el Pádova donde Pisa cayó por 1-0 y el chileno fue reemplazado por el francés Ichen Ferrah. En ese encuentro Loyola se vio muy débil en los duelos individuales del rudo y físico fútbol italiano de ascenso, perdiendo la mayoría de los balones en disputa. Desde entonces fue suplente sin entrar al campo en los triunfos sobre Catanzaro 2-1, Juve Stabia 3-0 y la derrota de hoy contra Entella por 4-1.
Antes del partido con Pádova, por la Coppa Italia, había jugado 21 minutos en el triunfo a penales sobre Émpoli (anotó un lanzamiento) y desde que comenzó la temporada 26-27 sólo jugó un partido completo en el amistoso de preparación contra Pavia (6-1), equipo de la serie D.
El nivel de Felipe Loyola preocupa porque es uno de los jugadores clave en la actual estructura de la selección chilena y se le ve como una alternativa de capitán si Gabriel Suazo no está disponible. La decisión de emigrar de Independiente a Pisa, cuando su descenso era inminente a comienzos de año, puede haber sido rentable en lo económico, pero en lo deportivo ha resultado un desastre.