Francisco Sierralta cambia de destino en Europa, aunque el movimiento representa un evidente bajón en el nivel de la competencia que enfrentará. El defensor chileno dejó el Auxerre de la Ligue 1 y fue anunciado como nuevo jugador del Piast Gliwice, elenco de la primera división de Polonia.
El zaguero de 29 años llegará en condición de préstamo hasta el final de la temporada y tendrá como principal misión recuperar la continuidad que perdió completamente en Francia. Sierralta no disputa un partido oficial desde el 21 de diciembre de 2025, cuando jugó los 90 minutos en la derrota por 2-1 frente al Mónaco por la Copa de Francia.
El escenario marca un giro importante en la carrera del seleccionado nacional. Después de competir durante años en Inglaterra, Italia y Francia, tres de los principales mercados del fútbol europeo, ahora tendrá su primera experiencia en la Ekstraklasa, un torneo de menor jerarquía y exposición internacional.
Su salida también parecía inevitable ante el panorama que enfrentaba en Auxerre. Sierralta había perdido espacio con Christophe Pélissier y tampoco consiguió entrar en los planes de Will Still, nuevo entrenador del cuadro francés. Una lesión muscular sufrida a comienzos de año complicó todavía más su situación y, pese a regresar a las convocatorias en marzo, nunca volvió a ingresar.
En Polonia se encontrará con un Piast Gliwice que marcha sexto con 10 puntos en siete fechas y que logró recuperarse después de un mal comienzo. El equipo acumula tres encuentros sin perder y viene de imponerse por 2-0 al Motor Lublin y 3-0 al GKS Katowice.
El movimiento también tiene importancia pensando en la Roja. Sierralta suma 20 partidos con Chile y su última aparición fue el 9 de junio, en el triunfo por 2-1 sobre República Democrática del Congo. A sus 29 años, la prioridad será volver a jugar, aunque para conseguirlo deberá asumir un importante descenso en el nivel de la liga en la que continuará su carrera.