La selección chilena Sub-20 se prepara para disputar la Copa del Mundo en casa, y la nómina definitiva deja ver una mezcla de inexperiencia con rodaje en el profesionalismo y promesas que buscan consolidarse. Los números de la temporada 2024/25 entregan un panorama claro: hay jugadores con una participación sólida en Primera División, mientras otros llegan en plena etapa de transición hacia el fútbol de élite.
La base más experimentada
En la defensa, Felipe Faúndez (O’Higgins) y Patricio Romero (Cobreloa) se erigen como líderes por minutos jugados. Faúndez acumuló 21 partidos y 1.426 minutos, además de aportar 1 gol y 1 asistencia, siendo titular habitual en Rancagua. Romero, por su parte, disputó 19 encuentros y 1.435 minutos, un pilar en la zaga loína. Ambos llegan con continuidad y ritmo competitivo, claves para sostener a una zaga juvenil en un torneo de alta exigencia.
En el mediocampo, la regularidad la pone Joaquín Silva (Santiago Wanderers) es el jugador más activo de toda la nómina. Su presencia garantiza equilibrio y experiencia real en cancha, lo que lo perfila como eje del mediocampo nacional. A su lado aparece Lautaro Millán (Independiente de Avellaneda), con 19 partidos y 1 gol, que lo consolidan en el fútbol argentino, un escenario competitivo que le da jerarquía internacional.
En ataque, el más curtido es Rodrigo Godoy (O’Higgins), con 26 partidos, 1.825 minutos y 4 asistencias, lo que lo instala como pieza clave en ofensiva. A él se suman Francisco Rossel (U. Católica), con 19 partidos y 2 goles, y Emiliano Ramos (Everton), también con participación constante en Primera División.
Las promesas con vitrina internacional
Uno de los nombres que genera expectación es Willy Chatiliez (SD Huesca, España). Alternó entre el filial y el primer equipo, con 8 partidos y 1 gol en Copa del Rey, además de pasos por microciclos y el Sudamericano Sub-20. Su formación en La Masía del FC Barcelona lo convierte en una apuesta de proyección internacional.
Matías Pérez (Lecce, Italia) aún no suma minutos oficiales, pero su traspaso al fútbol europeo lo coloca en el radar como una carta de futuro. En la misma línea, varios jugadores han sido habituales en banca de Primera División, como Nicolás Suárez (Colo-Colo) y Gabriel Maureira (Colo-Colo), que llegan con menos rodaje, pero con roce en planteles competitivos.
Los casos especiales
Entre los nombres a seguir aparece Vicente Álvarez (Unión San Felipe), que disputó 19 partidos y 1.216 minutos, aportando 1 gol en liga y 2 asistencias con la Sub-20. Su rol como extremo proyecta dinamismo y desequilibrio en ofensiva.
En tanto, Francisco Marchant (Colo-Colo) se ganó un lugar por su aporte colectivo más que por los números fríos: 14 partidos, 1 gol y 4 asistencias, destacando como generador de juego.
Un plantel con contraste
La nómina refleja una dicotomía clara: jugadores con alto nivel de rodaje (Silva, Faúndez, Romero, Godoy) y otros que aún buscan minutos en la élite (Pérez, Suárez, Maureira). El equilibrio estará en la capacidad del técnico para aprovechar la experiencia acumulada en Primera División y combinarla con el talento emergente que busca consolidarse en el escaparate mundialista.