Pocas horas pasaron desde la última fecha clasificatoria. Esa que terminó poniendo la lápida a un proceso doloroso, en el que la selección chilena apenas alcanzó un 20,3% merced a sus 2 victorias, 5 empates y 11 derrotas. Números escandalosos que son el fiel reflejo de un camino que arrancó con Eduardo Berizzo, continúo con Ricardo Gareca y finalizó con Nicolás Córdova.
Brayan Cortés, Nayel Mehssatou, Gary Medel, Guillermo Maripán, Gabriel Suazo, Alexander Aravena, Charles Aránguiz, Erick Pulgar, Marcelino Núñez, Diego Valdés y Ben Brereton. Esa fue la primera formación que paró Berizzo en el arranque de las clasificatorias. De esos nombres, por distintos motivos, apenas cuatro jugadores estuvieron presente en el choque frente a Uruguay de este martes.
En total fueron 49 seleccionados los que disputaron minutos en este proceso. Rodrigo Echeverría (17) fue el que más presencias acumuló, seguido por Gabriel Suazo (15), Brayan Cortés (14) y Guillermo Maripán (14).Otros de los frecuentes fueron Felipe Loyola, Alexander Aravena y Paulo Díaz.
Falta de gol
Detallando aún más las clasificatorias, la falta de fuego ofensivo fue determinante para el oscuro desenlace de la historia. Nueve goles anotados con un promedio de un mísero 0,5 tanto por partido jugado, en una estadística que habla por si sola. Pero la radiografía profunda es aún peor:
- 9 goles marcados en total.
- 1 gol de visita en 9 partidos jugados.
- 8 fechas consecutivas sin anotar de visita.
- En 5 de sus 9 partidos de local no hizo goles.
- Eduardo Vargas (3) fue el goleador del equipo.
Si comparamos este proceso con el de Corea Japón 2002, Chile marcó 6 goles menos en total y 3 en calidad de visita.
Rendimiento fuera de casa
No ganar en condición de local (Chile sólo tuvo el 37,0% de rendimiento en ese ítem) te obliga a ir a buscar puntos de visita. Eso apenas lo logró en una oportunidad, empatando contra Perú en Lima sin goles. Uruguay (1-3), Venezuela(0-3), Argentina (0-3), Colombia (0-4) y Brasil (0-3) le anotaron al menos tres tantos a La Roja jugando fuera de territorio nacional.
En la tabla de visitantes Chile terminó también en la décima posición con un punto, un gol a favor, 20 en contra y una escandalosa diferencia de -19. Un rendimiento del 3,7% que hace imposible que una selección sueñe con ir a un mundial.
Una derrota histórica
Dentro de los tristes hitos que marcaron este fracaso, uno sobresale por el remezón que generó al interior de la selección. En el debut de Ricardo Gareca como local por clasificatorias, Bolivia derrotó por 2-1 a Chile de manera justificada, mostrando un fútbol muy por encima al equipo del "Tigre".
Esa tarde pasó a la historia no sólo por la derrota, sino que también por ser la primera vez que los Altiplánicos ganaron en Santiago un partido oficial. A larga, esos tres puntos fueron vitales para los bolivianos, ya que las únicas tres unidades que sumarían fuera de El Alto serían los obtenidos en el Estadio Nacional.