Gustavo Álvarez vive su momento más difícil al mando de la Universidad de Chile. Tercera derrota al hilo (Católica, Lanús y Huachipato) para sentenciar que la segunda rueda del campeonato nacional es pobrísima, apenas alcanzando la línea del 40% de rendimiento para olvidarse no sólo del título, sino que poniendo en duda incluso el Chile 3. Un golpe que puede resultar demasiado duro en un proceso que comienza a tomar un olor a fin de ciclo.
Pero los resultados negativos no vienen sólo, sino que lo acompañan decisiones a lo menos cuestionables del entrenador argentino. Hoy en el Acero Cap de Talcahuano saltó con una línea de 3 conformada por Franco Calderón, Matías Zaldivia y un improvisado Israel Poblete. Los forados dejados en el fondo le costaron al menos tres contra cargas de los locales que quedaron mano a mano con Lionel Altamirano y Maxi Gutiérrez que finalmente terminaron dilapidando buenas chances.
A diferencia de todo el campeonato también fue llamativa la aparición de apenas un punta: Lucas Di Yorio. La suspensión de Nicolás Guerra la suplió con un Maxi Guerrero que en 2025 simplemente no anda, dejando en el banco a Rodrigo Contreras (ya prácticamente sentenciada su continuidad en el club) y Leandro Fernández, que pasó de ser el jugador más importante del 2024 a un olvidado. Variantes ofensivas que no encontró ni ante el Granate ni tampoco este domingo en el sur del país.
La coronación de un planteamiento completamente novedoso fue la irrupción de Felipe Salomoni en el segundo tiempo en desmedro de Guerrero. Pasó a ocupar la banda izquierda para hacer un tándem con Matías Sepúlveda, algo que se vio por primera vez en esta temporada. Salvo un buen centro del argentino que econtró la cabeza de Di Yorio, poco más. Sin volumen, sin llegadas y con carencias graves en la mitad de la cancha, el enésimo experimento de Gustavo Álvarez volvió a fracasar.
Cada vez que tuvo que echar mano al ingenio se estrelló contra una muralla que hoy lo tiene con un pie y medio fuera del Chile 2, y colgando incluso por el Chile 3. Así fue contra Limache en la primera rueda, versus La Serena un par de semanas atrás o el equipo "alternativo" que paró en el Claro Arena. Un nublado entrenador que tendrá que batallar para dar vuelta una situación que tiene como destino casi irremediable cambios de aires en el CDA.