La barbarie de la noche del 20 de agosto sigue fresca en la memoria del fútbol mundial. Con las sanciones determinadas por Conmebol a Independiente y la U, faltaba todavía conocer la exactitud del fallo de la Unidad Disciplinaria, algo que este viernes recibieron ambos clubes.
En el archivo, publicado por La Hora de King Kong, se detalla el paso a paso de lo que ocurrió esa trágica noche, determinando los principales responsables del escándalo. Si bien es cierto que Independiente fue apuntado como culpable, la U sufrió un castigo brutal: 14 partidos en torneos internacionales sin público. (7 local y 7 visitante).
VIOLENCIA PURA
Según detalla el documento de la Conmebol, para la Comisión es bastante grave "que los hinchas visitantes hayan generado caos y desorden dentro del estadio por un periodo de aproximadamente dos horas, desde antes de iniciado el partido hasta después de cancelado el mismo".
Además agregó que en múltiples videos "se puede apreciar a hinchas de la Universidad de Chile en la boca de ingreso a la tribuna sur alta,portándose de manera beligerante, utilizando pasamontañas, portando palos y otros objetos contundentes, lanzando objetos en dirección hacia lo que parece la puerta de acceso a la tribuna, y esperando con ánimos conflictivos el ingreso de los hinchas de Independiente".
El punto más grave, y desconocido hasta ahora, es la presencia de armas blancas en las tribunas del recinto. "Se observa a un hicha portando un cuchillo de dimensiones medianas y a otros aficionados rodeándolo, mientras utilizan pasamontañas. Todos estos elementos, permiten a esta Comisión concluir que el ánimo de muchos de los aficionados visitantes fue siempre de causar caos y desorden dentro del estadio", sentenció la Conmebol.
LAS CONCLUSIONES CON RESPECTO A LA U
Dentro de las considereciones que empujó a la Comisión a tomar esta decisión estuvo también los comportamientos previos de la barra, que si bien es cierto fueron mucho menores en cuanto a violencia, sí marcaron un precedente para la institución. El punto 197 detalla cinco infracciones previas en las que la Universidad de Chile fue sancionado.
La determinación final sobre los hechos para la Comisión fue que: "los incidentes comenzaron producto de las acciones de los hinchas visitantes; (ii) que la conducta de estos aficionados fue sistemática, pues no cesó a lo largo de aproximadamente dos horas; (iii) que la conducta fue bastante peligrosa pues los objetos arrojados hacia los aficionados locales tenían la capacidad de causar severas lesiones, incluso la muerte; (iv) que los hinchas visitantes tuvieron ánimos beligerantes y no solamente una actitud pasiva, pues puede apreciarse que había hinchas visitantes utilizando prendas como pasamontañas que demuestran la premeditación en el actuar e intenciones de salir con impunidad y, (v) que la conducta de los aficionados visitantes no se limitó a provocar o agredir a los aficionados rivales, sino que también se focalizó en dañar la infraestructura del estadio".
Con todo esto sobre la mesa la propia Conmebol estableció el único atenuante a una noche trágica para los azules: "la Comisión encuentra como única circunstancia a favor de la responsabilidad de Universidad de Chile, el que la seguridad y el orden era una materia que, para este partido, estaba a cargo de Independiente. Por lo tanto, Universidad de Chile se vio en la imposibilidad de tomar acciones de reacción para calmar o apaciguar los hechos de violencia que se venían desatando, o para controlar el ingreso de objetos prohibidos al estadio, pues estas acciones escapaban de su esfera de control".