Gianni Infantino irá por otro periodo al mando de la FIFA. Pese a la fuerte oposición que ha encontrado durante los últimos meses, el organismo confirmó que su presidente mantiene la candidatura anunciada en abril y se presentará a las elecciones que definirán a la máxima autoridad del fútbol mundial en 2027.
“El presidente de la FIFA anunció en abril que se presentará a la reelección en 2027. Por supuesto, nada ha cambiado. El señor Infantino se presentará a la reelección”, confirmó un portavoz del organismo a The Athletic, despejando las dudas surgidas producto de la creciente presión sobre su administración.
Infantino, de 56 años, llegó a la presidencia en febrero de 2016, después de la crisis que terminó con la era de Sepp Blatter. El dirigente completó inicialmente el periodo que había comenzado su antecesor y posteriormente fue reelegido sin oposición en 2019 y 2023. Su actual mandato finalizará en 2027.
Precisamente ahí aparece una de las claves de su nueva candidatura. Los estatutos de FIFA establecen un máximo de tres mandatos de cuatro años, pero el periodo iniciado por Infantino en 2016 no fue contabilizado como uno completo, debido a que asumió para terminar el ciclo de Blatter. Así, los periodos iniciados en 2019 y 2023 son considerados sus dos primeros mandatos completos y puede competir nuevamente en 2027.
Si consigue imponerse, Infantino iniciará otros cuatro años al frente de FIFA y permanecerá en el cargo hasta 2031. Para entonces habrá completado 15 años consecutivos como presidente, aunque oficialmente solo habrá ejercido tres mandatos completos bajo las reglas utilizadas por el organismo.
La gran diferencia estará en el escenario político. Infantino llegó sin rivales a las elecciones de 2019 y 2023, mientras que cuando anunció su nueva candidatura en abril de este año todavía mantenía importantes respaldos desde Asia, África y Sudamérica. Parte de ese panorama cambió después de una de las mayores crisis internas de su gestión.
El punto de quiebre fue FIFA Forward Enterprise (FFE), proyecto con el que FIFA pretendía vender a inversionistas privados una participación minoritaria de sus operaciones comerciales y de eventos, incluyendo negocios relacionados con los Mundiales masculino y femenino. La iniciativa generó una oposición mucho mayor de la prevista.
UEFA rechazó frontalmente la propuesta y sus asociaciones amenazaron con boicotear las competiciones organizadas por FIFA. Concacaf también se manifestó en contra, la Confederación Asiática expresó “serias preocupaciones” y CONMEBOL sostuvo que las decisiones financieras y comerciales deben estar siempre al servicio del fútbol y nunca imponerse sobre su esencia.
Infantino finalmente debió abandonar el proyecto. “Habiendo escuchado atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones”, reconoció al anunciar el retiro de una iniciativa que terminó modificando de manera importante el mapa político con el que había comenzado su carrera hacia 2027.
El enfrentamiento más profundo es con UEFA. El organismo europeo pretende su salida y llevó la disputa al terreno judicial con presentaciones en Estados Unidos, mientras FIFA respondió acusando a sus adversarios de desarrollar una “campaña de desprestigio” contra su presidente.
Infantino también llega golpeado por otras controversias, entre ellas las críticas por los elevados precios de las entradas durante el Mundial 2026 y los cuestionamientos por su estrecha relación con Donald Trump. Todo configura un escenario bastante diferente al de sus dos últimas elecciones.
Por ahora, además, no existe un adversario mencionado en la información que pueda desafiarlo formalmente en las urnas. Lo único confirmado es que Infantino estará nuevamente en la papeleta. FIFA ratificó su candidatura y el suizo buscará en 2027 extender hasta 2031 una era que comenzó hace más de una década.