"Ustedes saben que hay una Copa América el 2028, olvídense de las "old school" Copa América como la que hubo en Chile. Se acabó. Desde ahora todas las Copa América van a ser con 16 equipos, porque incorporaron a la Concacaf, ahí encontraron el negocio. Olvídense, además, de que se vuelva a jugar en Chile ¿Saben dónde se va a jugar la próxima Copa América?: en Estados Unidos. Se va a hacer lo mismo que hicieron para ésta. Porque Alejandro Domínguez encontró el negocio y no se extrañen que la del 2032 también sea en Estados Unidos", estas fueron las palabras exactas que se dijeron en la emisión de La Hora de King Kong 164 el 10 de julio de 2024.
Dos años después las palabras se hicieron una dura realidad, a pesar de cierto desdén y suspicacia con que fueron recibidas en su momento. La Copa América se convertirá en un evento permanente en Estados Unidos y, por el momento, no se volverá a jugar en ningún otro país del continente. En una conversación breve con radio ADN el presidente de la Conmebol Alejandro Domínguez reconoció que esta posibilidad está siendo evaluada. "Eso lo vamos a ver", dijo el paraguayo al periodista Eugenio Salinas.
El que ha sido el más claro con este hecho es el presidente y dueño de Inter de Miami Marcelo Claure, quien le dijo al mismo reportero "Creo que la Copa América debería jugarse siempre en Estados Unidos". Claure, estrecho colaborador de Domínguez y el Chiqui Tapia terminó admitiendo un proyecto que hace dos años se manejaba en los pasillos de la Conmebol: la Copa América será un evento con sede en Estados Unidos de forma permanente.
Las razones son puramente económicas: Estados Unidos tiene la infraestructura necesaria ya construida lo que ahorra muchos gastos y los precios de las entradas se pueden cobrar entre seis y diez veces más que en el resto de Latinoamérica debido a que las colonias residentes tienen un mayor poder adqusiitivo. Una galería que en Chile, por ejemplo, costaría 20 dólares en Estados Unidos la puedes cobrar entre 120 y 150.