Kylian Mbappé juega los Mundiales con una facilidad que empieza a ser absurda. El delantero francés volvió a marcar, llegó a los 20 goles en apenas 20 partidos disputados en Copas del Mundo y quedó a solo uno de Lionel Messi, dueño del récord histórico con 21 conquistas en 30 encuentros repartidos en seis ediciones.
Lo de Mbappé es un robo. Un gol por partido en el escenario más grande del fútbol, donde cada error se paga, los espacios desaparecen y la presión ha aplastado a algunas de las mayores estrellas de la historia. El francés, en cambio, parece jugar otra competencia. Necesitó diez encuentros menos que Messi y apenas tres Mundiales para instalarse a las puertas de la cima.
Y tiene solo 27 años. Rusia 2018, Qatar 2022 y Estados Unidos, México y Canadá 2026. Tres Copas del Mundo fueron suficientes para construir números que otros no alcanzaron en una carrera completa. Fue campeón en su primera aparición, destrozó redes en la segunda y en la tercera sigue avanzando como si la estadística fuera una persecución personal.
Su gol ante Marruecos también volvió a encender la batalla por la Bota de Oro del Mundial 2026. Mbappé llegó a ocho tantos e igualó nuevamente a Lionel Messi en la cima de la tabla de goleadores. Golpea uno, responde el otro. Argentina y Francia siguen vivas y sus dos figuras mantienen una carrera que amenaza con extenderse hasta los últimos días del torneo.
Didier Deschamps, consciente de que Francia tiene entre algodones a su arma más peligrosa, decidió sacarlo en el minuto 77 con el partido 2-0. Mateta ingresó en su lugar y las cámaras rápidamente encontraron a Mbappé en el banco con una bolsa de hielo sobre el tobillo derecho, posiblemente como consecuencia de la fuerte entrada de Diop.
La imagen encendió las alarmas solo por unos minutos. Tras la clasificación a semifinales, Mbappé celebró, corrió y saltó junto a sus compañeros sin mostrar grandes molestias. Antes, además, saludó a toda la expedición marroquí y protagonizó emotivos abrazos con Achraf Hakimi y Brahim Díaz.
Pero la fotografía que queda es otra. Mbappé tiene 20 goles en 20 partidos mundialistas. Está a uno del récord absoluto, pelea otra Bota de Oro y todavía tiene, por edad, varias Copas del Mundo por delante. Messi necesitó seis ediciones para llegar a 21. Kylian está respirándole en la nuca después de tres.
Lo de Mbappé en los Mundiales ya no es normal. Es un robo.