Deportes Limache volvió a celebrar como local. El equipo dirigido por Víctor Rivero derrotó por 2-0 a Ñublense en el Estadio Lucio Fariña de Quillota, en un partido pendiente de la fecha 17 de la Liga de Primera, y consiguió tres puntos que lo meten de lleno en la pelea por clasificar a copas internacionales. El triunfo terminó además con una larga espera para el Tomate Mecánico, que no ganaba en condición de local por el campeonato desde abril. Y lo hizo ante un rival directo, en un partido donde generó las mejores ocasiones y terminó imponiéndose con autoridad.
Después de un primer tiempo sin goles, Daniel Castro abrió la cuenta a los 49 minutos tras una asistencia de Misael Llantén. El tanto hizo justicia a lo mostrado por Limache, que ya durante la primera mitad había rematado nueve veces y obligado en cinco oportunidades a trabajar a Nicola Pérez.
Ñublense intentó reaccionar y buscó el empate, pero nunca consiguió incomodar lo suficiente a un Limache que manejó bien su ventaja e incluso pudo sentenciar antes con un doblete de Popin evitado de manera heroíca por la defensa chillaneja y el travesaño. El mazazo definitivo llegó a los 86 minutos, cuando Osvaldo Bosso terminó enviando la pelota contra su propio arco para establecer el 2-0 definitivo.
La victoria también provoca movimiento en la tabla. Limache llegó a 30 puntos y trepó hasta el séptimo puesto, igualando a Deportes Concepción y quedando a solo dos unidades de Ñublense, sexto con 32 y dueño, por ahora, del último cupo a la Copa Sudamericana. Así, el equipo de Víctor Rivero vuelve a mirar hacia arriba. Después de meses sin poder festejar como local, Limache recuperó la sonrisa en Quillota y se metió en una pelea que hasta hace algunas fechas parecía más lejana: las copas internacionales están apenas a dos puntos.