La abrupta salida de Natalia Duco del Gobierno no solo terminó con su cuestionado paso por el Ministerio del Deporte. Apenas confirmada su renuncia, desde el Partido Nacional Libertario (PNL) aprovecharon la crisis para instalar una propuesta mucho más radical: cerrar definitivamente la cartera.
Juan Antonio Urzúa, secretario general del PNL, planteó que la salida de Duco representa una oportunidad para reducir el tamaño del Estado. “Estimamos que esta es una excelente oportunidad, ya que renunció la señora ministra del Deporte, para que cerremos el Ministerio del Deporte”, afirmó en el programa Sin Filtros.
El dirigente libertario también utilizó la polémica que terminó golpeando a Duco para justificar su postura. “No tiene ningún sentido que tengamos autos fiscales, choferes fiscales que vayan a financiar un carrete ministerial”, lanzó Urzúa, en referencia a los cuestionamientos por el uso de un vehículo fiscal.
La propuesta del PNL apunta a que los recursos que actualmente recibe el Ministerio del Deporte sean destinados principalmente a seguridad. “Necesitamos que los recursos sean redirigidos para enfrentar el flagelo del narcotráfico, de la delincuencia”, sostuvo el secretario general de la colectividad.
Urzúa aseguró que esto permitiría tener “un Estado mucho más pequeño” y disponer de “más plata para destinarla para seguridad”. Si bien reconoció la importancia del deporte como política pública, planteó que sus programas podrían funcionar bajo otras reparticiones sin necesidad de mantener un ministerio exclusivo.
La ofensiva libertaria llega apenas horas después de que el Gobierno confirmara las salidas de Natalia Duco y del subsecretario Andrés Otero. El Presidente José Antonio Kast aceptó ambas renuncias durante la noche del jueves, las que se hicieron efectivas este viernes 14 de agosto.
Duco abandonó el cargo después de semanas marcadas por cuestionamientos a su gestión y en medio de la controversia por una denuncia ante la Contraloría por el eventual uso irregular de un vehículo fiscal. Su salida, lejos de cerrar la crisis en Deportes, abrió ahora una discusión todavía mayor: la propia existencia del ministerio.