El contrato entre la ANFP y Adidas finalizará en diciembre de 2026, poniendo término a una relación que acompañó a la selección chilena durante buena parte de la última década. Ante ese escenario, la federación abrió un proceso para encontrar a la empresa encargada de vestir a La Roja durante los próximos años, una negociación que se desarrolló en uno de los momentos deportivos más complejos de la historia reciente del fútbol nacional.
A diferencia de lo ocurrido durante la época dorada de la selección, cuando Chile era campeón de América, participaba regularmente en torneos internacionales y contaba con una generación de figuras reconocidas mundialmente, hoy el panorama es muy distinto. La Roja quedó fuera de los Mundiales de Rusia 2018, Qatar 2022 y 2026, acumulando tres eliminaciones consecutivas y registrando uno de los períodos más pobres de su historia moderna.
Pese a ese escenario, el proceso despertó interés entre distintas compañías deportivas. Según trascendió desde las negociaciones, la disputa terminó concentrándose entre Marathon Sports y New Balance, marcas que llegaron hasta la fase final del proceso con propuestas formales para quedarse con la indumentaria de todas las selecciones nacionales.
La presencia de Marathon no sorprende. La empresa ecuatoriana ha expandido fuertemente su presencia en Sudamérica durante los últimos años y actualmente trabaja con diversas federaciones y clubes del continente. Además, ya tiene presencia en Chile a través de distintos equipos y disciplinas deportivas. New Balance, por su parte, también buscaba consolidar su crecimiento en el mercado futbolístico latinoamericano mediante una asociación con una selección históricamente relevante en la región.
Más allá del momento deportivo, el principal atractivo para las marcas sigue siendo la capacidad comercial que mantiene la selección chilena. La Roja continúa siendo una de las selecciones con mayor arrastre de público en el país, mantiene una importante exposición mediática y conserva un peso histórico construido a partir de las conquistas de la Copa América 2015 y la Copa América Centenario 2016.
Sin embargo, la negociación también estuvo marcada por la realidad económica de la ANFP. Con menores ingresos derivados de la ausencia en las últimas Copas del Mundo, la federación buscaba mejorar las condiciones del acuerdo vigente. En ese contexto, el factor económico terminó siendo determinante para inclinar la balanza en favor de Marathon, cuya propuesta habría superado ampliamente los montos que recibía actualmente el organismo.
La decisión refleja una realidad evidente: aunque Chile atraviesa uno de los períodos deportivos más difíciles de las últimas décadas, la marca "La Roja" sigue conservando valor comercial. Lo suficiente, al menos, para generar una disputa entre importantes empresas deportivas por quedarse con una camiseta que hoy tiene mucho menos prestigio futbolístico que hace diez años, pero que todavía mantiene una fuerte identificación con los hinchas y el mercado nacional.