Ferrario y Montiel disputando el balón (Photosport)
Frío y tribunas bastante despobladas en Sausalito. El partido comenzó a bajas revoluciones, con algo más de iniciativa de Audax, apremiado en la parte baja de la tabla. Everton sin apretar el acelerador, tal vez confiado por la actuación maciza la semana pasada en el Cap. Y ese relajo se trasladó a la primera jugada relevante: mano absurda de Opazo en su área que Maza cobró penal tras consultar el VAR. Franco Troyansky la transformó en gol con un remate al medio sin demasiada potencia (15').
Everton sintió el golpe e intento reaccionar, pero la fluidez exhibida en los últimos juegos se encontró con un Audax ordenado, bien plantado en cuarenta metros, sin muchos espacios para el buen pie de Medina, Ovalle o Alfaro. Otra burrada de Everton: escapa Guajardo y Magallanes, que ya tenía amarilla, lo paró con un manotazo en la cara. Expulsado. Un gol y un jugador abajo, el elenco de Ribonatti se encontró en un escenario insólito. Audax, al contrario, navegaba con total confianza y, cuando todo fallaba, apareció Ahumada para sacarle un remate muy peligroso a Alfaro.
Intentó reaccionar Everton en el complemento, pero Audax lo contrarrestó con presión alta y mucha circulación aprovechando la ventaja numérica. Y cuando no se veía por dónde el local pudiera empatar, Emiliano Ramos, que había reemplazado a Ovalle, la clavó de zurda en el primer palo desde un ángulo imposible (54').
El gol pegó en Audax. Creían que el partido estaba bajo control. Patricio Graff mandó a Collao y Fuentes por los irrelevantes Chiaverano y Sandoval. Lo tuvo Cohelo muy libre en el área, pero la zurda se fue apenas desviada. El partido era monopolio absoluto del once verde, pero con muy poca claridad. La zurda de Pinares inquietó a Ignacio González alguna vez, pero las llegadas eran aisladas.
El final del duelo encontró a Everton más cómodo y sin padecer demasiado el dominio rival. Audax, por su parte, no puso más ideas que levantar la pelota. En resumen, el punto no le sirve mucho a los viñamarinos en la búsqueda de un lugar en la Libertadores y no aleja a los floridanos lo suficiente de la zona roja.