Universidad de Chile sufrió un duro golpe en la Copa de la Liga. El cuadro azul perdió 1-0 ante Unión La Calera en el estadio Nicolás Chahuán Nazar y quedó prácticamente sin margen para avanzar a semifinales, en una jornada donde estaba obligado a ganar para seguir dependiendo de sí mismo.
El equipo de Fernando Gago jugó un mal partido en la cancha sintética de La Calera. Si bien tuvo algunas aproximaciones durante el primer tiempo, especialmente con un remate de Agustín Arce que encontró una gran respuesta de Nicolás Avellaneda, el rendimiento colectivo volvió a dejar demasiadas dudas. Juan Martín Lucero volvió a estar ausente en el juego sin generar una sola oportunidad en los 90 minutos de juego.
El único gol del compromiso llegó a los 33 minutos, después de una acción por la derecha que terminó con Carlo Villanueva definiendo dentro del área. La jugada dejó muy expuesto a Franco Calderón, protagonista de un error defensivo que terminó justificando en cancha su pérdida de titularidad. El argentino cometió otro error gravísimo minutos después, aunque esta vez Gabriel Castellón lo salvó.
La U intentó reaccionar, pero nunca encontró claridad. En el segundo tiempo no tuvo una sola ocasión realmente clara de gol, pese a los ingresos de Eduardo Vargas y Lucas Assadi. El 10 fue intrascendente como a lo largo de todo el año, salvo un zurdazo que casi se mete en el ángulo en los minutos finales. A la larga los cambios fueron dejando al equipo azul con poco juego, escasa profundidad y una alarmante falta de respuestas en un partido decisivo.
Con esta derrota, Universidad de Chile se queda con 7 puntos, tres menos que Audax Italiano y Unión La Calera, ambos con 10 unidades. Para meterse entre los cuatro mejores, los azules deberán vencer a Audax en la última fecha y esperar que Deportes La Serena sume su primer triunfo del campeonato ante los cementeros.
Así, el proceso de Fernando Gago recibe su primer gran mazazo. La eliminación todavía no está sellada matemáticamente, pero el escenario es crítico y puede terminar configurando un fracaso temprano para un equipo que llegaba con la obligación de competir hasta el final. Universidad de Chile cierra una semana patética desde lo dirigencial y ahora se le suma su casi segura segunda despedida del año.