Universidad de Chile consiguió un triunfo tan inesperado como necesario. Con un plantel golpeado por las lesiones, varios juveniles sumando minutos y bajo el interinato de John Valladares tras la salida de Francisco Meneghini, los azules se impusieron por 1-0 a Coquimbo Unido en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso.
El único gol del encuentro llegó a los 76 minutos a través de Maximiliano Guerrero, en una de las pocas ocasiones claras que generó el conjunto universitario en la segunda mitad. Hasta ese momento, el partido había tenido a un Coquimbo Unido mucho más activo, dominando largos pasajes del juego y generando las mejores aproximaciones al arco rival.
Sin embargo, la falta de eficacia del cuadro pirata y la resistencia defensiva de la U terminaron inclinando la balanza. Los azules resistieron la presión final del local y terminaron celebrando una victoria que vale más por el contexto que por el rendimiento.
Con un equipo armado entre urgencias, juveniles y piezas improvisadas, Universidad de Chile logró su segunda victoria en el campeonato y alcanzó los 10 puntos, tomando algo de aire en medio de una crisis deportiva que se profundizó con la salida de Meneghini durante la semana.
Un resultado que vuelve a retratar el momento del torneo: un fútbol chileno impredecible, donde incluso en medio del caos se puede ganar. Para los Piratas las conclusiones puedes ser nefastas: otra derrota de local, perdiendo la contundencia del año pasado y jugadores lejos de estar a la altura del campeon defensor. En el CDA eso no importa, porque la urgencia de la victoria apacigua aguas muy turbulentas.