La FIFA salió a intentar apagar el incendio provocado por su espectáculo de medio tiempo para la final del Mundial. Después de que distintas informaciones apuntaran a un descanso cercano a los 30 minutos, el organismo aseguró que la pausa entre el primer y el segundo tiempo durará solamente 17 minutos.
La versión oficial sostiene que el entretiempo apenas superará en dos minutos los 15 permitidos habitualmente. Una promesa ambiciosa, considerando que la FIFA prepara el primer gran show musical realizado durante el descanso de una final de la Copa del Mundo, con una producción inspirada directamente en el Super Bowl.
El problema está en los tiempos. El espectáculo tendrá una duración aproximada de 11 minutos, pero las estimaciones iniciales señalaban que se necesitarían cerca de siete minutos para instalar el escenario y otros siete para retirarlo completamente del terreno de juego. La suma, naturalmente, está muy lejos de los 17 minutos anunciados.
La FIFA asegura que el escenario será montado y desmontado mediante una operación especialmente diseñada para reducir los plazos. Sin embargo, el organismo no ha explicado públicamente cómo logrará completar todo el proceso, permitir el ingreso y la salida de los artistas y dejar el campo en condiciones en una ventana tan estrecha.
La discusión no es solamente televisiva. Un descanso más largo podría enfriar a los jugadores, alterar las rutinas de los cuerpos técnicos y obligar a realizar un nuevo calentamiento antes del segundo tiempo. Además, las reglas establecen que el intervalo no debe superar los 15 minutos, aunque la FIFA pretende agregar dos minutos para acomodar el espectáculo.
El organismo promete que serán 17 minutos y no los 30 que se habían proyectado inicialmente. El domingo, cuando España y Argentina regresen a la cancha para disputar el segundo tiempo de la final, se sabrá si la FIFA realmente consiguió hacer magia o si su Mundial convertido en espectáculo estadounidense terminará obligando al fútbol a esperar.