Rodrigo Goldberg declaró en el caso Sartor y dejó varias interrogantes abiertas, complicando a un más el panorama de la Universidad de Chile. El hoy comentarista de TNT Sports y Cooperativa realizó una extensa declaración sobre su período en el directorio de Azul Azul, función que desempeñó entre mayo de 2019 y mayo de 2021 junto a Sergio Vargas como directores deportivos. Según informó La Tercera, el exdelantero e ingeniero civil industrial relató que su salida coincidió con la venta del 63% de la concesionaria controlada por Carlos Heller: “Salieron los directores y entraron los de Sartor”.
De acuerdo con lo consignado, Goldberg relató que al integrarse a la mesa en 2019 constató que “la fuga de plata era descomunal” y “sin ningún tipo de parámetro objetivo”, apuntando a los millonarios montos por comisiones a representantes. Como ejemplo, mencionó lo ocurrido con Gonzalo Jara: “apareció un representante que cobró US$ 200.000 de comisión y así sucesivamente”. Asimismo, describió: “Era una gestión muy precaria y te diría que hasta turbia. De hecho, recuerdo el caso de Civelli, que no queríamos traerlo, pero ante la insistencia y la amenazada de renuncia de Sampaoli, lo trajeron”.
Para frenar esta situación, el directivo implementó medidas restrictivas para los intermediarios. “El plantel, más la operación, representaban aproximadamente un 70% de los costos de toda la empresa y hoy debe ser un poco menos. Entonces hicimos una tabla en la cual le pagábamos un sueldo de jugador por comisión o el 5% de la operación total. Nosotros el año 2019 pagamos sino mal recuerdo 1 millón doscientos mil dólares en comisiones. Justo el año después pagamos 90 mil dólares. Ahí varios se espantaron, entre ellos (Fernando) Felicevich”, relató.
La declaración agrega que durante la pandemia, en 2020, se aplicó una rebaja del 20% al sueldo del directorio: “Ese año salimos con un presupuesto de 400 mil dólares, salimos terceros y ahí, a fines del año 2020, octubre más o menos, aparece la primera oferta que sabíamos que le ofrecieron a Carlos (Heller)”. En ese marco se produjo el arribo de Cristián Aubert a la dirigencia: “Un día me llama José Luis Navarrete, de que Carlos quería completar el directorio y quiere que entre Cristian Aubert, yo le dije que no lo conocia pero que tenía las mejores referencias de él. Llega y era muy ejecutivo, conocia a la U, y aparece la primera oferta de Sartor, que es rechazada por Carlos, porque tenía miedo de que estuviera detrás algún representante. Luego llega la segunda y era de los mismos Sartor”.
Con la llegada de Aubert a la presidencia, el trato interno se quebró: “Entre medio Cristian se designa presidente. José Luis Navarrete sale. Cuando Cristián tomó posesión del cargo cambió radicalmente y el tratamiento con nosotros fue terrible, hubo ninguneo, con un desagrado total. Cristian Aubert también aguachó a Ignacio Asenjo. Empezamos a notar cuestionamientos. Nosotros, por ejemplo, trajimos a Montillo, y tuvimos que ingeniarnos una forma de financiamiento, y Aubert nos cuestionó los ingresos y de ahí nos empezó a hacer la cruz”. En la misma línea, remarcó: “En los dos años que estuvimos a cargo con Sergio (Vargas) no compramos jugadores ni de Felicevich ni de Huachipato”.
Uno de los episodios más tensos ocurrió al estructurar el plantel. Mientras la comisión de fútbol acordó fichar a Ramón Arias, Aubert insistió en Branco Ampuero bajo el argumento de problemas médicos de Arias, demorando las gestiones entre dos y tres semanas, periodo tras el cual el costo de Ampuero subió bruscamente. Ante eso, Goldberg admitió que mandó un correo acusando que “nos estaban cagando y que ellos lucraban con esto”, hecho que luego derivó en un choque verbal en el CDA con Ignacio Asenjo.
Tras dejar el club, su salida tuvo un costo personal y dio paso a nuevas sospechas: “Yo salí de la U y me reclui en mi casa, unos 3 o 4 meses, con depresión. No quise saber nada hasta casi fines de año. Y ahi empecé a meterme de nuevo y empiezo a enterarme de cosas. En 2021 cuando la U peleaba el descenso supe que cuando nos fuimos la U se reforzó con tres jugadores de Felicevich. Al año siguiente empiezan a entrar de Huachipato”.
Goldberg cuestionó también el arribo de Martín Parra en 2022: “Recuerdo también el caso del arquero Parra, donde hay una situación a lo menos irregular, la U estaba viendo dos arqueros en 2022, habia un candidato Leandro Cañete y Parra. Cañete estaba listo, pero contrataron a Parra que venía de Huachipato. Yo creo y estoy convencido de que Victoriano Cerda estuvo metido en esto, porque él y Marcelo Pesce tuvieron manga ancha para meter jugadores en la U a destajo, con el consentimiento de Aubert. Clark confio en Aubert y se rodeó de sus amigos Felicevich y Victoriano. Es demasiado evidente, se trajeron a puros jugadores de Felicevich y de Huachipato y a precios demasiado elevados”.
Sobre los lazos de la propiedad, afirmó que con el tiempo supieron que “era imposible que Aubert no supiera quienes eran los que estaban comprando la U, porque estaban los Larrain Mery y entiendo que una de las hijas de Larraín es compañera de colegio de las hijas de Aubert y otro de los Larraín fue gerente de Petrobras, que era auspiciador de la U. Usaron a la U como caja pagadora por los jugadores”.
Finalmente, el exdirector relató un encuentro directo con Michael Clark en el Centro Deportivo Azul: “A Michael Clark lo conozco porque me invitó a su oficina el año pasado junto a Cecilia Pérez, al CDA, conversamos y me pregunta por qué yo digo que Victoriano está metido y me dice que yo estaba equivocado, que Victoriano no tiene nada que ver acá. Yo le dije que yo entiendo, pero que la evidencia dice otra cosa”. Y concluyó: “A mí siempre me ha sorprendido mucho de todo este caso es que de las personas que más han lucrado con esto que son Victoriano Cerda y Aubert estén libres de polvo y paja. Es una locura los sueldos que estaban pagando, son números que no dan por ninguna parte. Entiendo que es una industria privada, pero conociendo como funciona yo creo que es a lo menos cuestionable. En el caso de los jugadores de Huachipato no me cabe la menor duda de que están metidos. Entiendo que para sacar al entrenador Alvarez hubo que pagarle al club, lo que nunca había pasado”.