La investigación de la CMF no solo tensiona el presente de Azul Azul, sino que vuelve a encender una alarma conocida en el fútbol chileno: cada vez que un proceso toca a la Universidad de Chile, aparecen nombres que históricamente han rondado su entorno sin estar formalmente dentro de la concesionaria. Entre ellos, Victoriano Cerda y también Alessandro Marcelo Pesce Reyes, ambos con vínculos directos con Huachipato y recurrentes en episodios donde el club universitario está en el centro de la escena.
El expediente del regulador consigna que Michael Clark, presidente de Azul Azul, declaró el 10 de diciembre de 2024 como parte del proceso. Sin embargo, lo que llama la atención no es solo su comparecencia, sino los otros nombres que figuran en el mismo listado: Victoriano Luis Cerda Quinteros, citado el 9 de abril de 2025, y Alessandro Marcelo Pesce Reyes, convocado el mismo día. Ambos, actores ligados al mundo del acero y con trayectoria en Huachipato, emergen nuevamente en un expediente que involucra a la U, reforzando la percepción de que su presencia en estos entornos no es casual ni episodica.
La diferencia es que el documento sí detalla exhaustivamente el rol de Clark en sociedades como Redwood SpA y Autofidem SpA, ambas incluidas en los oficios regulatorios. Ahí se despliega su participación accionaria, su control societario y su rol administrativo. En contraste, Cerda y Pesce no aparecen ligados a estas estructuras. Su presencia en el expediente, sin embargo, no es menor: ambos forman parte del círculo de comparecientes llamados a entregar antecedentes en una causa que afecta directamente al controlador de la U. Aunque no existe una relación societaria o contractual entre ellos y Clark, su aparición en el mismo proceso alimenta una narrativa que en el fútbol chileno se ha instalado hace años.
Porque, más allá de los matices, Victoriano Cerda siempre reaparece cuando la Universidad de Chile está bajo revisión o envuelta en un episodio sensible. Su figura se cuela en espacios institucionales, regulatorios o judiciales donde la U está involucrada, aun cuando no tenga cargo alguno en Azul Azul. Lo mismo ocurre con Pesce, dirigente con pasado en Huachipato que también ha estado presente en momentos clave del fútbol chileno y que vuelve a aparecer, esta vez en un expediente que roza al club universitario.
Así, el caso de la CMF suma un nuevo capítulo a una percepción instalada: Cerda —y ahora también Pesce— se mantienen cerca de los procesos que influyen en el presente de la U, incluso cuando no existe un vínculo formal que así lo explique. La investigación no señala participación directa ni conexión empresarial con Clark, pero sí vuelve a situarlos en el perímetro de uno de los temas más delicados que enfrenta la concesionaria. Y en un fútbol donde las coincidencias rara vez son interpretadas como tales, su presencia conjunta en este expediente reabre preguntas que siguen sin respuesta.
