El 16 de enero de 1914 en el Estadio El Morro de Talcahuano, Chile el público asistente acudió para ver al equipo Estrella de Mar pero tal vez a la acrobacia más legendaria en el fútbol. la chilena. Inicialmente llamada "chorera" en honor a la selección local.
Ramón Unzaga un activo participante social, fue bombero destacado y minero en Schwager una vez que concluyó sus estudios, pero sin duda lo que más lo realizó fue ser un deportista innato que practicó, ciclismo, natación, clavados, waterpolo y atletismo, esta última disciplina al parecer fue el factor principal para lograr la popular pirueta, ya que el salto alto se realizaba con la técnica de la “tijera”, y para Unzuaga se le hacía fácil.
El vasco se nacionalizó y en 1916 defendió a la Selección en el primer Campeonato Sudamericano realizado, actualmente Copa Libertadores. Pero luego no fue llamado para las del 17 en Buenos Aires y el 1919 en Río de Janeiro. Reapareció un año después en Viña del Mar donde jugó tres partidos sin marcar y sin poder realizar su patentada acrobacia. A los 31 años se apagó esa entrega y pasión de vivir de este español nacionalizado que tal vez sin soñarlo posicionó en el nombre de nuestro país por el mundo gracias a esa elegante y arriesgada pirueta a espaldas del arco, la chilena, tijera, chalaca o trizaga.
Hoy los chicos de la categoría Sub 10 del Club Deportivo Ramón Unzaga con Naval, y luego a la Sub 12 del Club Deportivo Nueva Estrella de Mar frente a la Escuela de Fútbol Huachipato Los Cerros estarán jugando frente al monumento como una manera incentivar el deporte inspirados en una jugada que marcó la historia deportiva de Chile