n medio de uno de los momentos más tensionados que vive el fútbol chileno en su relación con la política, hay un dirigente que aparece cada vez con mayor frecuencia en el centro de las decisiones: Juan Tagle. El presidente de Cruzados se ha transformado en una figura clave en la articulación de la postura de los clubes frente a los cambios que enfrenta la actividad.
Su presencia se repite en los principales episodios recientes. Estuvo en la reunión que sostuvo la dirigencia del fútbol con la futura ministra del Deporte, Natalia Duco, encuentro en el que participaron Pablo Milad y representantes de clubes como Palestino y Coquimbo Unido para abordar la reforma a la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas.
Pero su influencia también se dejó sentir antes. Tagle fue uno de los protagonistas en la firma del acuerdo entre la ANFP y TNT Sports, pacto que permitió cerrar el conflicto económico entre ambas partes y que además reconfiguró el calendario del fútbol chileno con nuevos torneos, como la Copa de la Liga.
El dirigente cruzado también fue uno de los firmantes de la carta enviada a El Mercurio en la que presidentes de clubes manifestaron sus reparos al proyecto de reforma a la Ley SADP que se tramita en el Congreso.
En ese escenario, su nombre también comenzó a aparecer con fuerza en la discusión por el futuro liderazgo del fútbol chileno. El propio Tagle reconoció que la posibilidad de llegar a la ANFP está sobre la mesa. “La ANFP es una opción que yo podría evaluar”, señaló el dirigente en una entrevista, agregando que varios presidentes de clubes se lo han planteado en más de una ocasión.
Aunque posteriormente aclaró que no se trata de una candidatura formal ni de una decisión tomada, el hecho de que abra esa puerta confirma lo que muchos dirigentes comentan en privado: que su figura se ha consolidado como una de las más influyentes dentro del Consejo de Presidentes.
Ese protagonismo creciente refleja un fenómeno que se viene consolidando en los últimos años. Mientras la ANFP enfrenta cuestionamientos y tensiones internas, algunos presidentes de clubes han asumido un rol cada vez más activo en la defensa del modelo de gestión del fútbol chileno.
En ese tablero, Tagle aparece hoy como uno de los interlocutores más visibles del sector, participando en negociaciones económicas, discusiones legislativas y definiciones estratégicas que marcan el futuro de la actividad.
La pregunta que empieza a instalarse en el ambiente es evidente: si bien Pablo Milad sigue siendo el presidente de la ANFP, cada vez son más quienes observan que Juan Tagle ya juega —y cada vez con más fuerza— en la disputa por el control de la pelota en el fútbol chileno.