Hace tiempo que las diferencias entre el alumnado y la rectoría del Instituto Nacional del Fútbol viene muy tirante. De hecho la situación detonó con la toma del establecimiento por parte de los estudiantes hace algunas semanas, a raíz de la falta de gestión de las autoridades para dar curso al petitorio solicitado por una serie de irregularidades detectadas al interior.
Durante este tiempo varias reuniones se han suscitado entre estudiantes, la rectoría del instituto más integrantes de la ANFP para solucionar las falencias ya conocidas, antes que finalice el año académico. Sin embargo dentro de estas negociaciones el rector Martín Mihovilovic entregó un comunicado que fue una directa amenaza al Centro de Alumnos por difundir en sus RRSS el avance y novedades que se producían en las reuniones. Dentro de los puntos que publicó INAF figuraba uno que llamaba a tomar acciones legales:
“Ante la gravedad de los hechos que trascienden el ámbito puramente académico y que pudieran afectar la integridad moral de cualquier miembro de nuestra comunidad, INAF comunica que analizará aplicar las sanciones previstas en su normativa interna y que además se estudiarán acciones legales según corresponda”
Tras esto el centro de estudiantes respondió de manera enérgica obligando al INAF a publicar sus descargos en los canales oficiales de la institución dependiente de la ANFP.
“Rechazamos de forma tajante y enérgica cualquier amenaza, amedrentamiento o insinuación de acciones legales dirigidas hacia el alumnado. No aceptaremos bajo ninguna circunstancia que se intente silenciar a estudiantes mediante el miedo, la persecución o judicialización de su descontento”.
Es parte del comunicado que una vez más mantiene una situación tirante en la casa de estudios de calle Quilín y donde lejos de aplacar el descontento estudiantil la institución formadora de entrenadores, técnicos y árbitros profesionales sigue tensionando las relaciones y manteniendo en estado de alerta un conflicto que parece no tener solución a corto plazo.