Las pausas de hidratación se han transformado en uno de los temas más debatidos del Mundial 2026. Mientras entrenadores, jugadores e hinchas cuestionan el efecto que tienen sobre el ritmo de los partidos, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salió a defender la medida y negó que exista un interés económico detrás de su implementación.
"La FIFA no gana dinero con la pausa de hidratación", aseguró el dirigente durante una entrevista concedida en Atlanta, donde abordó las críticas que han surgido en torno a una de las principales innovaciones del torneo. La frase buscó responder directamente a quienes sostienen que las interrupciones fueron creadas para generar nuevos espacios comerciales durante las transmisiones.
Infantino insistió en que la prioridad ha sido proteger la salud de los futbolistas ante las altas temperaturas registradas en varias sedes de Estados Unidos, México y Canadá. "Lo hacemos por los jugadores, por su bienestar y por su salud", explicó el presidente del organismo, defendiendo una medida que contempla dos pausas obligatorias de tres minutos en cada encuentro.
Las interrupciones han generado resistencia en distintos sectores del fútbol. Varios entrenadores consideran que los partidos pierden continuidad y que los descansos alteran el desarrollo natural del juego. Incluso algunos técnicos han reconocido que estos espacios terminan convirtiéndose en pequeñas charlas tácticas que modifican el curso de los encuentros.
Pese a ello, la FIFA mantiene una evaluación positiva de la experiencia. "Veremos después del torneo qué podemos aprender y qué decisiones tomaremos para el futuro", señaló Infantino, dejando abierta la posibilidad de que las pausas de hidratación continúen en próximas Copas del Mundo.
La declaración del dirigente llega en medio de un debate que probablemente seguirá creciendo durante el campeonato. Lo cierto es que, al menos por ahora, la FIFA no tiene intención de dar marcha atrás. Y mientras los críticos apuntan a los efectos que tienen las interrupciones sobre el espectáculo, Infantino insiste en que la motivación es otra: "La FIFA no gana dinero con la pausa de hidratación".