Foto:@Huchipato
Los goles que no conviertes en arco contrario lo recibes en el propio. Y así no más fue lo ocurrido en el CAP.
Huachipato de entrada se generó al menos cuatro opciones claras para superar al portero Bruera, Altamirano dos veces y Cañete lo tuvieron pero el grito de gol se ahogaba en la profunda esperanza de los hinchas acereros que sólo esperaban que el tiempo cumpliera esos deseos reprimidos.
Pero no fue así, porque Carabobo cuenta con un jugador que marcó diferencias en la ida y ahora en Talcahuano, Edson Tortolero. A los 28’ llegó el balde de agua fría en la Usina mediante la anotación de Eric Ramírez.
Huachipato buscó la reacción pero a los 41’ un impecable tiro libre del experimentado Tortolero dejaba sin opción a Odriozola para el dos a cero, mucho castigo para el local, pero un premio a la efectividad y claridad de la visita que supo golpear en los momentos claves.
Al cierre de la primera parte la llave quedó casi inalcanzable para el Acero, debía al menos marcar tres goles para ir a penales.
García trató de darle vuelta al partido pero ni el ingreso del emblema Cris Martínez ni de Antiñirre, en la segunda parte sirvió para que los locales cambiaran el rumbo de un partido que tenía un destino trazado.
La salida de Tortolero y Ramírez, al menos desmembró la ofensiva del cuadro llanero, pero afianzó la zaga granate ante los embistes aéreos de Altamirano y Altez, pero no así de Cris Martínez que a los 87’ aplicó un cabezazo con el corazón acerero que lo caracteriza. Dos a uno al menos para encender la mínima llama de esperanza, que casi aviva Briceño y Antiñirre cuando restaban escasos minutos.
Huachipato careció de todo lo que sí tuvo Carabobo, capacidad de definición , tranquilidad y de un jugador como Tortolero, que con su clase llevó a su equipo de manera merecida a la siguiente fase de la Copa Libertadores.